Este sistema, conocido como "estabulado de ganado", consiste en agrupar las reses en espacios cerrados como corrales, cuadras, chiqueros o establos durante la noche, en invierno o durante la estación seca para engorde.
El mismo permite que el productor tenga un mejor control y utilización de las áreas y recursos pastoriles y, como consecuencia, se pueda dar un mejor mantenimiento a la vegetación (dehesas o pastizales), de los puntos de aprovisionamiento de agua y de las áreas circundantes.
Sin embargo, lo elevado de sus costos hace que económicamente el estabular ganado no sea rentable en Panamá, ya que los elevados precios en los alimentos y el clima en nada contribuyen.
Aunque la técnica también ayuda a proteger al ganado de los depredadores, los costos se multiplican debido al tipo de alimentación que requieren las reses destinadas al confinamiento de engorde. Se estima que los concentrados que se le administran al ganado pueden costar entre 4y 8 dólares el quintal, si son comprados al por mayor, o detal respectivamente.
Según datos suministrados por la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) más de 500 productores de la región implementan este sistema de producción.
Según los reportes, una vez la res alcanza el engorde adecuado para la venta, el productor puede percibir ganancias por cada res estimadas en B/.45.00. Una cifra nada rentable si se calcula la inversión realizada por casi tres meses, tiempo en que se compran cereales, fibras, pastos y demás alimentos de engorde.
Aunado a esto, están los costos en infraestructuras, ya que el productor promedio invierte alrededor de B/.20,000.00 para construir galeras y pisos donde se alojarán por un periodo estimado de tiempo cierta cantidad de reses.
No obstante, el estabular ganado acarrea beneficios directos para la industria procesadora de carne, porque el producto que se obtiene es de calidad, ya que muchas veces, las reses destinadas a este confinamiento son bovinos de excelente calidad genética.
Sin embargo, hay quienes consideran que la ceba en potreros, que se realiza con pastos fertilizados es más rentable, debido a las condiciones climatológicas de Panamá, ya que con este tipo de producción solo hay que mantener controles de pastoreo que hoy día son apoyados y controlados mediante el uso de cercas eléctricas.
Mejoramiento en los desempeños y la salud de los animales al protegerlos de condiciones inclementes, de predadores y de ladrones.
Mejoramiento en la producción y uso del estiércol, que más tarde sirve de abono.
Mejoramiento de la alimentación transportando forraje o suplementos.
Aplicación de técnicas de salud preventivas.
Escogencia de técnicas para recolectar el estiércol reduciendo las pérdidas y la contaminación.
Duración y frecuencia adaptadas al clima, tipo de animal, producción animal y condiciones externas (culturales y sociales).
Incluyen el costo de adecuación (cercas, edificios), la mano de obra (para arrear y cuidar los rebaños, para alimentar y curar animales) y los costos de compra de alimento.