1. Preparación. Todo comienza el día en que nacemos. Desde pequeños recibimos una educación en casa que va dando forma a nuestro carácter, personalidad y estilo. En este período gané la confianza y seguridad en mi mismo. Considero que el contar con estas fortalezas, fue un punto fundamental en el crecimiento y desarrollo con una clara orientación para alcanzar mis metas y por ende el éxito. Una buena orientación me ayudó a tener una idea definida de lo que quería hacer y me gustaba desde temprana edad. Así decidí escoger la carrera de economía, no solo porque me gustan los números, sino porque es una combinación de cálculos matemáticos y sensibilidad social. Pero la escolaridad no es todo… hace falta coraje.
2. Pasión. Hago lo que me gusta, con pasión! Esa pasión nos impulsa… nos lleva a entregarnos y a dar lo mejor de nosotros. El realizar aquello para lo que nos hemos preparado, enfrentando nuestros retos con coraje, perseverancia y visualizando hacia dónde queremos ir, con ese impulso y entrega.. no cabe duda que te sentirás y serás percibido como una persona exitosa.
3. Coraje. Como profesional uno debe tener el coraje para conocer sus fortalezas y debilidades. El contar con una buena dosis de coraje me ha llevado a apreciar los retos, buscar el mejoramiento continuo, cuestionarme y plantearme cómo puedo crecer rápido de forma positiva. Cómo ser más competitivo para ir un paso hacia delante y en el camino cómo puedo mejorar las cosas. En el proceso, debemos tener en mente que es vital aprender de los errores e igualmente de las buenas prácticas. Es muy importante que cómo profesionales y seres humanos seamos responsables de transmitir energía positiva y dinamismo a nuestros compañeros y familiares.
4. Perseverancia. Como decimos en economía, no podemos dar a una parte sin quitar de otra. Debemos estar dispuestos a hacer un sacrificio. Todo éxito lleva una cuota de sacrificio, y por tanto es vital ser perseverante. Cuando me trazo una meta, hago todo lo posible por alcanzarla. Nuestro camino hacia el objetivo que nos hemos definido debe contar con planificación, ejecución y seguimiento constante, sin excusas. Estar enfocados y no desviarnos. Dado la responsabilidad que manejo, debo estar involucrado en diversas actividades y trato de no complicar las cosas, más de lo que realmente son. De igual forma, es muy importante analizar las posibles consecuencias de cada una de mis decisiones.
5. Anticipación. Vivimos en un mundo cada vez más competitivo. Estamos rodeados de tecnología, que cambia a cada segundo y la información está al alcance de un click. La información es poder. Me gusta estar informado, saber qué pasa a nuestro alrededor, conocer cada movimiento. Comparto la información con la gente que me rodea, escucho, soy abierto y honesto, no tengo miedo a decir “no sé”, porque en ese preciso momento genero una apertura para aprender y mejorar. Solo así puedo anticiparme a los cambios, ver las oportunidades y aprovecharlas. El éxito puede tener diferentes significados para cada persona. Considero que el éxito es simplemente lograr un resultado feliz sobre las metas trazadas, a través de la práctica y ejecución constante.