La temporada de béisbol interprimario se había iniciado, su hermano jugaba, pero no había `play" para Olmedito de 10 años de edad. Pasaron varios días y al fin su padre pudo meterlo en un equipo.
Ocupó la plaza dejada por su hermano, que no mostraba interés por el juego. Desde ese momento el niño del Anonal, iniciaba su brillante carrera y 14 años más tarde veía su sueño hecho realidad.
Olmedo Sáenz nació en Chitré, Herrera, el 8 de octubre de 1970 y desde pequeño soñaba con ser pelotero de las Grandes Ligas.
"Primero sentía gran atracción por el fútbol, pero desde que mi padre (Olmedo), incluyó a mi hermano mayor en un equipo infantil, le pedí `play" al viejo e inicie mi camino en el béisbol", señaló.
Desde chico jugaba al baloncesto, fútbol, béisbol y como buen azuerense disfrutaba con ir al río.
El tiempo pasó y Olmedo Sáenz representó a su provincia en los torneos nacionales de las categorías infantil, intermedia, juvenil y mayor, hasta que en 1989 tuvo su primer contacto con una organización profesional.
"En 1989 tuve la oportunidad de firmar con los Reales de Kansas City, pero no me atreví y las negociaciones fracasaron", indicó.
Sáenz viajó en 1989 a República Dominicana y después de una presentación ante el escucha Herb Reybourn, se negó a firmar con los Reales. ``Me sentí extraño estando fuera de mi tierra, no me hallaba y regresé a Panamá. Ese día engañé a Reybourn y le dije que yo quería seguir estudiando y que el próximo año firmaría como profesional"".
Sáenz jugó la temporada de 1989 en Panamá y tras la culminación del torneo nacional empezó a sentir cierto temor. ``Empecé a sentirme un poco triste después del torneo nacional. El tiempo pasaba y no recibía ninguna oferta de los buscadores de talento"".
Pero todo cambio de repente. Sáenz recibió la visita del escucha Miguel Ibarra, quién a través de recomendaciones (Carlos Heron), recibió una oferta para firmar.
En 1990 inició su aventura y fue enviado a República Dominicana para participar en la Liga de Novatos. ``En San Pedro de Macoris (R.D), pasé un mes y por mi desenvolvimiento fui enviado a los Estados Unidos, donde jugaría la temporada de 1991"".
En 1991 jugó en el `Stending Spring" una liga pre-novatos y después de unos días fue enviado a la clase A de South Bend, donde permaneció hasta 1992.
En 1993 formó parte del equipo Barons de Birmingham en la Clase AA y tras una estupenda actuación fue ascendido a la Liga Triple A en 1994. Después de cumplir ligas instruccionales, fue el tercera base titular en el equipo "Nasville Sound" de la Liga AAA y el 28 de mayo debutó como jugador de Grandes Ligas, con el equipo Medias Blancas de Chicago.
"El tiempo pasó rápido, para ser un pelotero latino, con muchas barreras, considero que jugué en Grandes Ligas en un tiempo récord"", indicó Sáenz.
"El béisbol es una carrera bien difícil, todo se toma a base de rendimientos. Si nos rendimos, no tenemos oportunidad de subir. El camino a las Grandes Ligas es duro, uno abandona todo (familia, hogar, escuela), para dedicarse a eso".
"El béisbol es un trabajo fuerte, pero si uno se pone una meta, debe luchar para conseguirla"". Después de mucho trabajo llegó la hora: Sáenz debutó el 28 de mayo ante Baltimore y conectó de 3-1 con sencillo ante Ben McDonald.
"Me sentía nervioso, pero a la vez sentía alegría y sorpresa en el día que debuté en Grandes Ligas. Tenía muchos nervios y asombro por toda la gente que llenó el estadio. El sueño de mi vida se cumplió, fue una vaina increíble".
"Sueñen, no tengan miedo de soñar y algún día, trabajando duro y sacrificándose, (pasando malos ratos) van a ver sus sueños realizados, eso es lo más bonito de la vida", dijo Sáenz.
Un poco de historia
En una entrevista Retro... de aquellas que guardan un sentimiento especial... hablamos con Olmedo Sáenz en 1994...