En Panamá siempre se nos ha inculcado la falsa idea de ser solo un país de servicios. Y es que no solo las actividades del Canal, los puertos o la Zona Libre son las fuentes de empleo y de desarrollo. Creo que las autoridades no han llevado a la reflexión el auge que tendría Panamá si le dedicara más fomento a la industria manufacturera, con el fin de que empresas multinacionales se instalen en el país y de que las nacionales sigan prosperando en el mercado local y extranjero. Esto traería consigo más fuentes de empleo y mayor recaudación de los impuestos y demás beneficios que contrae una industria.
También es hora de que el país realice sus estrategias a largo plazo, pensando siempre en un mejor futuro de los diferentes sectores que aportan riquezas a la economía