El anuncio por parte del gobierno estadounidense de que iniciará conversaciones para un acuerdo de libre comercio con América Central en 2003 no altera los planes comerciales de México, ni inquieta al gobierno por la posible competencia de sus vecinos del sur, según dijeron ayer fuentes gubernamentales.
El responsable estadounidense de Comercio Exterior, Robert Zoellick, anunció ayer que su gobierno espera abrir en 2003 y concluir ese mismo año las negociaciones de libre comercio con cinco países de América Central.
Esas negociaciones forman parte de los planes estadounidenses para crear un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en 2005.
"Es un avance natural. A México no le duele que se desarrolle América Central, de ninguna manera", dijo a la AFP una fuente del Ministerio de Economía mexicano bajo condición de anonimato.
México tiene suscrito con tres de los cinco países centroamericanos (Guatemala, El Salvador y Honduras) un acuerdo de libre comercio (TLC) que entró en vigor en 2001, con un saldo netamente a su favor.
Al cierre de ese primer año de libre intercambio (salpicado sin embargo de disputas bilaterales), México tenía una balanza comercial favorable del orden de 871 millones de dólares con esos tres países, según cifras del Ministerio de Economía.
México supone para sus vecinos del sur el segundo destino para sus exportaciones (en torno al 9%, según datos de 2000), por detrás precisamente de Estados Unidos (48%).
América Central "supone muchísimas oportunidades de venta", analizó esta fuente oficial, mientras que en rubros como agricultura, "no hay competencia, más bien complementación" de cara a Estados Unidos.
"En términos de competencia, es más bien Brasil" el directo competidor, dijo.