Economía

Una aceptada informalidad


Juana Torres, empleada del Ministerio de Economía, ya no tiene el problema que años atrás se le presentaba a la hora del almuerzo. Como miles de trabajadores estatales y privados, por la distancia y los " tranques" no podía ir a almorzar a su casa al mediodía, ni tenía presupuesto para ir a restaurantes. Pero ahora Juana almuerza en su oficina y paga la comida al crédito.
Gracias a la iniciativa de muchos desempleados y de trabajadores de las propias empresas , la venta de comida se ha convertido en un negocio creciente que no figura en las estadísticas oficiales de la Contraloría de la República porque pertenece al espacio subterráneo de la economía informal. Muchos panameños se ganan la vida llevando comida a ministerios, instituciones, establecimientos comerciales o empresas privadas, en una cantidad difícil de calcular en balboas porque mueve compras de insumos ( pollos, arroz, carne, pastas, menestras, etc.) que inciden en la agricultura y la ganadería.
Pero la venta informal de comida ya es una costumbre establecida porque tiene un mercado cautivo en las oficinas privadas y públicas. Los vendedores de comida son panameños que forman una parte cada vez más amplia de la economía informal. Son vendedores empíricos que brindan diferentes opciones a los trabajadores que no llevan almuerzo y se encuentran en lugares lejanos a un restaurante o simplemente una persona que les ofrezca crédito o facilidades de pagos.
Existen innumerables ejemplos de estos empresarios informales. Muchos no quieren que se les identifique, temiendo que les sancionen por su informalidad económica. El Panamá América investigó numerosos casos de vendedores de comida, y de ellos seleccionó a la señora Sonia de De La Espriella, propietaria de un carro móvil ubicado en el área de Calidonia, específicamente en La Cuchilla, en donde tiene dos años de preparar comida para luego distribuirla a empleados de establecimientos comerciales del área y de la Dirección Nacional de Migración.
De la Espriella considera que en este negocio nada garantiza que lo que se invierta se recuperará y menos cuando se corre el riesgo de brindar crédito a las personas, que después pueden incumplir, pero ante todo hay que ofrecerle a los clientes buena comida y precios módicos.
En este negocio hay veces en que la venta al contado solo es de pocos balboas , pero las ganancias se manifiestan en las quincenas cuando se les cobra a todas aquellas personas a las que se les brinda crédito, indicó De La Espriella.
Por otro lado, la señora Norma Reyes manifestó que se dedica a la venta de comida hace tres años y ofrece crédito, dependiendo de la confianza que tenga con las personas, para abrirles crédito. Además señaló que este pequeño negocio contribuye con su estabilidad económica debido a que mayoría de las veces recupera lo invertido.
Para la señora Carmen Gómez, animosa colombiana, que hace tres meses se dedica a vender ensalada de frutas, con apoyo de 5 familiares, en Embutidos Kiener, Seguro Social de la Transístmica y Epasa, el éxito de todo negocio radica en el producto que se ofrezca y en las facilidades de pagos que se les brinden a los clientes, ya que el crédito es la mejor manera de aumentar las ventas.
La venta de comida en nuestro país es una actividad compleja y abarca gran parte de la informalidad. Las personas que se dedican a esta actividad venden aproximadamente ochenta platos de comida diariamente que son distribuidos en diferentes instituciones, ministerios o empresas privadas con precios que oscilan entre un B/ 1.00 y B/ 1.75 dependiendo de la clase de comida que ofrezcan. El Panamá América conversó con personas que se dedican a la venta de comida en el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) y en la Dirección de Migración, entre otras entidades del Estado e incluso en establecimientos comerciales.
Este sector de la informalidad ofrece a los clientes facilidades de pago y es un negocio de gran magnitud debido a que en varias entidades publicas o privadas se encuentra una persona que se dedica a la venta de comida.
Cabe destacar que en ocasiones hay personas que realizan este negocio de venta de comida y no se atreven a hablar debido a que operan al margen de las normas establecidas por el Estado.
Según el decreto Alcaldicio N°25 del 14 de enero de 1999, para ejercer la economía informal o vender comida en la calle se debe contar con los permisos sanitarios pertinentes.
Las características de este sector informal es el uso de tecnología rudimentaria, además por lo general es un negocio familiar, por lo tanto existe bajo capital y baja remuneración.
La encuesta de hogares considera como parte del sector informal a aquellos trabajadores que laboran en establecimientos urbanos de pequeña escala y por ende de bajo capital físico o trabajadores por cuenta propia o familiares no remunerados. También se reconoce como informal aquellos trabajadores de una micro empresa, definida como una unidad de producción que emplea hasta cinco persona y los trabajadores del empleo doméstico, pero considerándolo en forma separada.
A los negocios informales se les concibe como una modalidad de un fenómeno mucho más amplio y complejo: la economía informal, la cual se distingue de su contraparte, la formal, no porque opere como una entidad independiente de esta última, sino porque su característica fundamental es que se realiza dentro de un ambiente oficialmente no regulado, pero brindándole al consumidor una alternativa diferente de compra.
Los vendedores de comida ambulante son una parte de esa economía subterránea que labora para sobrevivir. Este sector opera al margen de toda norma establecida. Además, como su nombre sugiere, son aquellas personas que se encuentran dentro de un marcado contexto socioeconómico dominado por la caída de los salarios reales, la constante migración rural-urbana, la pobreza, la estrechez del mercado de trabajo, etc. El comercio informal se comporta como una de las posibilidades inmediatas de subsistencia económica para un importante sector de la población, en especial, la que habita en las concentraciones urbanas.
Por otro lado, hay que advertir que dentro de la economía informal existe una diversificación muy marcada, la cual hace que las actividades inscritas en ella comporten una composición y una racionalidad económica de tipo heterogéneo; esto es, que de acuerdo con los recursos manejados persigan fines económicos distintos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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