Mayores fueron las expectativas que los resultados que arrojaron las negociaciones entre Panamá y EU para alcanzar un Tratado de Libre Comercio.
Mientras que Panamá puso el acelerador en la negociación, EU se mantuvo cauteloso y ha procurado reaccionar en la que pretende ser la última ronda de negociación y que se efecturá del 9 al 13 de agosto en Tampa, Florida.
Ahora el agro afina las posiciones, para demostrar en adelante que continúa siendo no "un tema sensible, sino el más sensitivo de todos los temas", como lo han reconocido los negociadores.
Aunque Panamá y Estados Unidos presentaron ofertas mejoradas en cuanto acceso a mercado y pareciera que la negociación quedó estancada, "todavía se mantiene la posición de que existen oportunidades para el agro para salir beneficiados", dijo Guillermo Salazar, asesor económico de gremios agrícolas.
Sin embargo, aún no se llega a un grado de conformidad entre las partes, porque existe un "agridulce intercambio" en el que EU aún no ha dado muestras de "movimientos", como es el caso del azúcar, uno de los rubros al cual parece que EU condicionó la negociación de acceso a mercado, mientras que Panamá realizó movimientos en rubros como los lácteos, las carnes, entre otros.
Pese a lo anterior, Algis Barrios, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) considera que a pesar de todo y que se negocia por línea arancelaria, hasta destacar las sensitivas, "se podrá sacar grandes ventajas de la negociación de una forma equilibrada".
Después de la tercera ronda en que ambas partes han demostrado sus sensibilidades, la cuarta, buscará definir aquellos productos que formarán parte de la canasta de "Sentive Products" ( por Panamá) y por Estados Unidos también la denominada "D-TRQ" (tariff rate quota).
En este sentido, tocará a los negociadores definir los instrumentos a utilizar para el manejo de cada producto sensible, los cuales pueden ir desde el planteamiento de cuotas de acceso a su mercado, plazos largos de desgravación, medidas salvaguardas o mecanismos de compensación.
Por su parte, Luis Carlos Castroverde, de la Asociación Nacional de Avicultores, indicó que cualesquiera que sean las medidas a aplicar para "proteger los rubros sensitivos" el potencial de año continúa siendo alto, dadas las marcadas y particulares sensibilidades que mantiene la producción nacional, como la de pollo, frente a EU.
"Aunque nos den tiempo para ajustarnos no habrá forma de competir ni con 20 o 50 años que den de plazos para preparnos", recalcó Castroverde.
Sin embargo, aceptan que negociación es negociación, por lo cual instan a los negociadores a pelear por mantener niveles de protección altos bajo la implementación de medidas fito y zoo sanitarias, de las cuales se vale EU para no permitir el acceso a sus mercados.