La campaña pasada la Real Sociedad estuvo a punto de descender y todo apunta a que estarán de nuevo entre los últimos lugares.
La falta de dinero dejó un equipo sin apenas recursos, sobre todo en la parte de arriba, donde el equipo es muy flojo.
De las quince bajas que se produjeron en la Real, las más importantes son de la zona ofensiva. El héroe de la salvación, Mark González, volvió a Liverpool, el turco Nihat se fue a Villarreal, De Paula a Cádiz, Gabilondo a Athletic y Barkero a Albacete. En su lugar no se contrató a nadie y eso puede ser muy arriesgado de cara a los diez meses de competición. Tan sólo existen dos delanteros. El eterno Kovacevic, con muchas lesiones a sus espaldas, y el danés Skoubo.
En el mercado invernal la Real tiene toda la pinta de que necesitará más jugadores. Ya le sucedió el año pasado y va camino a repetirse. Pero el problema es que encontrar a alguien como Mark González será complicado. La idea de la directiva es que José Mari Bakero saque de la galera algún joven de la cantera.
Darko Kovacevic, pese a todas las lesiones que ha tenido en su carrera, tendrá que tirar del carro.
Una campaña vital
La única inversión fue Diego Rivas, un buen mediocentro procedente del Getafe, para dar consistencia al conjunto.