Algunos analistas consideran que la salida más viable para Panamá es optar por las negociaciones de forma bilateral, pero reconocen que esta vía es más difícil. Entrar a la negociación en bloque pondría en desventaja al país por cuanto tendría que adherirse a lo negociado por estos países con anterioridad.
Según el Viceministro de Comercio Exterior, Melitón Arrocha no será hasta después de sentadas las partes en su primera reunión técnica entre agosto y septiembre, donde en consenso se decidirá la vía que adoptará Panamá para negociar con esta potencia.
Uno de los sectores que califica como positivo este anuncio es la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), presidida por Raúl Delvalle. Según Delvalle el TLC con EU es importante para el sector privado porque históricamente Panamá ha mantenido inversiones norteamericanas en el país que sobrepasan cuantiosamente las inversiones que mantiene EU con Centroamérica.
"Esto hace atractivo a Panamá para atraer nuevas inversiones e igualmente mantener las actuales y la forma más clara de hacerlo es a través de un TLC" sostuvo. Concluyó que todos los sectores de la economía panameña se verán beneficiados con este tratado. Como ejemplo mencionó el 3sector agro al cual se le abrirán oportunidades para la exportación de productos no tradicionales hacia EU y Centroamérica.
Delvalle instó al sector empresarial panameño a aunar esfuerzos para evitar quedar al margen del intercambio comercial con una de las potencias más grandes del mundo, aunque reconoció que todavía hay un camino largo por recorrer.
A finales del 2001 las autoridades del Viceministerio de Comercio Exterior (VICOMEX), platearon todo lo referente a lo que serían las reuniones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos para el 2002. Según el viceministro del VICOMX Melitón Arrocha, con estas reuniones se formalizarían los canales de comunicación que permitirá el intercambio de ideas e información para seguir evaluando la posibilidad de iniciar negociaciones para un TLC con EU.
Con este tratado Panamá aspira a tener reglas del juego claras que atiendan a las sensibilidades de ambos países. Previa a la segunda reunión las autoridades comerciales de ambas naciones examinaron una serie de áreas entre ellas: legislaciones actuales, mecanismo para someter los tratados, promoción comercial y su rol dentro de las expectativas en materia de negociaciones y otros aspectos a nivel técnico.
Actualmente el capital accionario de las empresas norteamericanas hacia Panamá se estiman en unos 28 billones de dólares y en materia de intercambio comercial anual entre EU y Panamá está por el orden de los 2 billones de dólares, según el VICOMEX. Sin embargo, Arrocha sostiene que la balanza es "bastante deficitaria de Panamá hacia EU". En septiembre de 2002, las autoridades del VICOMEX, realizaron conversaciones exploratorias con EU para la firma de un TLC.
Para esa fecha el viceministro de Comercio Exterior Melitón Arrocha, señaló que el gobierno panameño en la IV ronda de conversaciones exploratorias con EU, se planteó muy claramente ante el Congreso norteamericano la posición de Panamá sobre un TLC, tomando en consideración los lazos comerciales que unen a ambos países. Arrocha recordó que EU registra una gran inversión en Panamá, e indicó además que la mitad de las exportaciones anuales panameñas están dirigidas al mercado norteamericano.
De acuerdo con el Viceministro Arrocha, las conversaciones exploratorias con Estados Unidos fueron productivas. Arrocha precisó que se le ha planteado a las autoridades comerciales del gobierno de los Estados Unidos que el TLC de nueva generación con ese país es una prioridad para Panamá y en ese sentido el gobierno panameño estará dispuesto a agilizar la labor de discusión con EU y lograr resultados precisos en el corto plazo.
Para Arrocha no existe ningún tipo de impedimento para efectuar una negociar un TLC con los Estados Unidos de manera bilateral o ligada al bloque de los países centroamericanos. Esta posibilidad se estima debido a la flexibilidad de criterio oficial que se tiene sobre este tema, precisó Arrocha.
En tanto, John Bennett, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) reconoció que Panamá tiene mucho trecho que recorrer en cuanto a su preparación para lograr este acuerdo siendo un peso pesado como EU o el N0. 1 del mundo. "Debemos tener presente que Panamá tiene muchísimo que ganar, pero el impacto para EU de un tratado con Panamá es mínimo" aseguró el presidente.
Agregó que dado esta situación al país le conviene prepararse de muchas maneras para tal encuentro. Por otro lado, mencionó que existen otros aspectos, como el blanqueo de capitales, en el cual Panamá se ha esforzado más que otros países para cumplir, pero todavía no logra una buena calificación por parte de EU, todo esto forma parte de la estrategia que deberán tomar en cuenta los negociadores.
Un TLC de Panamá con EU, ha puesto en estado de alerta al sector agropecuario por los grandes riesgos que acarrean ambas negociaciones. Este sector, generador del 40% de la empleomanía del país, no está de acuerdo en que Panamá se adhiera a Centroamérica para negociar en bloque un TLC con EU.
El sector agropecuario sugirió negociar bilateralmente, y evitar unirse con el bloque centroamericano. Rosas insistió que para negociar bilateralmente con EU se plantea estrictamente la necesidad de eliminar los subsidios al sector agrícola norteamericano o excluir de la negociación los rubros sensitivos, excepto aquellos considerados competitivos para la economía nacional.
"Ha habido un movimiento latinoamericano en que los países han empezado a esbozar que existe una desproporción en la competencia de los productos agrícolas de Latinoamérica versus los productos agrícolas de EU subsidiados", manifestó.
El sector exportador observa con preocupación, el proceso de acercamiento previo para iniciar negociación de un TLC, entre Panamá y EU. Guillermo Villareal, presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (APEX), comentó que en Estados Unidos hay legislaciones sanitarias, de seguridad y bioterrismo, que podrían convertirse en obstáculo, al momento que los exportadores panameños quieran introducir sus productos.
Probablemente, estas rigurosas normas, no podrán ser cumplidas por algunas empresas panameñas. Estas reglas están por encima de cualquier TLC, lo que indica que un acuerdo de este tipo, no garantiza que los artículos panameños logren entrar a EU.
El empresario precisó que con este panorama tienen una actitud conservadora del proceso, por lo que prefieren observan cómo transcienden las conversaciones, dijo Villareal. No obstante, Villareal recalcó que no se oponen al TLC, porque si Panamá logra negociaciones ventajosas, ello repercutiría en beneficio de los sectores productivos del país. " No somos de la opinión que se debe empujar el TLC con Estados Unidos, a cualquier costo".
Si se concreta el TLC con Estados Unidos, esto repercutirá en la cantidad de carga que pase por el Canal de Panamá. Los demás países podrían utilizar el país como un puerto de embarque para que su mercancía llegue al gran mercado consumidor de Estados Unidos.
El director de Planificación Corporativa y Mercadeo de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Rodolfo Sabonge, expresó que estas negociaciones han despertado expectativa dentro en todo lo que tiene que ver con el movimiento comercial desde Panamá.
Un TLC entre EU y Panamá abriría importantes oportunidades para la industria turística al facilitarse el movimiento de personas y capitales, afirmaron autoridades públicas y dirigentes del sector. A pesar que el turismo no será el más favorecido sí tendría una gran importancia, pues por su naturaleza toca muchos ámbitos, manifestó César Tribaldos, ex gerente general del Instituto Panameño de Turismo (IPAT).
"El turismo depende de que estemos en el mapa, de una imagen de calidad y de buenas relaciones internacionales que en mucho se logran gracias al comercio", coincidieron empresarios del gremio. La actividad puede sacar provecho de los resultados obtenidos en las áreas de inversión, servicios, ganadería, agricultura, entre otras.
"En tal sentido los tratados de Libre Comercio deben concebir el turismo como una necesidad humana de esparcimiento y cultura que permita desarrollar una posición estratégica", sostienen algunos especialistas.
El País aún no logra una buena calificación de Estados Unidos en cuanto al blanqueo de capitales.
Conseguir seguridad jurídica es fundamental para atraer la inversión extranjera al país.
El agro interpreta que no hay forma de competir a menos que se eliminen los subsidios agrícolas o se excluyan los productos agropecuarios.
Otros posibles obstáculos son las normas no-arancelarias vigentes en el país norteño.
Es prioritario analizar las ventajas competitivas en el sector bancario, infraestructura de puertos, sociedades anónimas, etc.