Dominique Strauss-Kahn entonó ayer el "mea culpa" y reconoció que las revueltas árabes han dado "una lección" al organismo.
”Ciertamente lo que ha ocurrido en el norte de África es una buena lección para nosotros porque nos muestra que no es suficiente tener en cuenta sólo las grandes cifras macroeconómicas y tenemos que ver mucho más allá de eso", dijo el Director del FMI.