Ello porque estudios médicos señalan que el uso excesivo de plaguicidas en los productos agrícolas genera enfermedades mortales como el cáncer.
La población panameña corre un gran riesgos en este sentido, ya que en el país la mayoría de los productos son cosechados con la ayuda de plaguicidas. En Darién solo existen 6 granjas didácticas, mientras que en el resto del país trabajan otras 25 organizaciones dedicadas a la saludable tarea.
Esta circunstancia ha volcado a un gran número de consumidores a buscar en los supermercados aquellos productos de origen orgánicamente, es decir, que entre sus parámetros de producción no utilizan plaguicidas o funguicidas.
Pero a diferencia del producto cultivado de forma tradicional, el consumidor se enfrenta a un alza en el precio de casi un 40%.
Por ejemplo, una libra de lechuga tradicional puede costarle al consumidor final unos 0.60 centésimos, mientras que una producida orgánicamente puede tener un precio entre 0.80 y 1.20 la libra.
¿Las razones? Producir orgánicamente es costoso y los rendimientos son menores, en comparación con los otros productos que usar químicos para elevar su producción. Y como este tipo de producción se basa en calidad y no en cantidad los rendimientos por hectáreas son menores y el proceso de cultivo toma más tiempo. Tras recientes estudios que revelan las implicaciones del uso de plaguicidas, los productos orgánicos se han puesto de moda, pero es una tarea silenciosa que se viene desarrollando desde hace años.
Se coordina entre el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, la Agencia de Cooperación Española y los productores, en la adecuación de la producción nacional para que incursione en mercados donde lo orgánico se cotiza a buen precio.
Pero antes, adelantan un proceso de certificación de calidad de los productos tanto para la exportación, como para el consumidor local, con la finalidad de que el consumidor tenga plena confianza de la calidad del producto que está consumiendo.
Según Gonzalo Cambefort, director del Instituto de Mercadeo Agropecuario hay posibilidades produciendo especies, como el culantro y algunos frutales, por los cuales pagan más en estos mercados. Recientemente productores orgánicos del país se organizaron para definir las estrategias que ayudarán a incrementar las áreas productivas del país.
Por ejemplo, aquellos que se han agrupado en Tierras Altas planean incrementar la producción orgánica en el cultivo de hortalizas (lechuga, tomate, repollo) y algunos rubros no tradicionales (zapallo, yuca, ñame).
Estas estrategias no se basarán simplemente para abastecer el mercado local, porque en Europa la demanda de estos productos crece a tal punto, que bien se podrían dar exportaciones.
Panamá no debe desaprovechar las exigencias de estos mercados con los productos orgánicos.l David Casasola, es productor de cacao orgánico, y tiene 23 años de experiencia. "Aunque los costos de producción son un poco altos, dice que hay rentabilidad.
Esta actividad utiliza los beneficios del ecosistema en vez de usar insumos agrícolas, como fertilizantes y plaguicidas sintéticos, medicamentos veterinarios, semillas y especies modificadas genéticamente, conservadores, aditivos e irradiación.