Los mayores mercados bursátiles de América Latina tienen pocas perspectivas de recuperación en las próximas sesiones, tras las pérdidas generalizadas que sufrieron en esta semana, indicaron analistas financieros.
La semana que termina fue perdida para las bolsas de Sao Paulo, México y Buenos Aires, que cerraron con abultados saldos negativos por una combinación de problemas internos con la volatilidad del mercado de Nueva York.
La peor parte se la llevó la bolsa de Buenos Aires, cuyo índice Merval cayó un 4.57 por ciento, seguida por el Ibovespa de Sao Paulo, con una caída del 3.80 por ciento, y por el IPC de México, que perdió un 2.90 por ciento.
En Buenos Aires la relativa estabilidad del mercado de divisas mermó la liquidez del mercado bursátil, pues como el dólar orbitó alrededor de los 3,20 pesos, los inversores desistieron de buscar refugio en la bolsa como ocurre en jornadas de agitación cambiaria.
Sao Paulo naufragó en medio de la desconfianza de los inversores internacionales ante el futuro económico de Brasil por un posible triunfo del izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de octubre próximo, lo que, en opinión de algunos, puede comprometer la estabilidad económica del país.
México sufrió con la volatilidad del mercado estadounidense, que se reflejó también en el mercado cambiario, con el peso en bajada del 0.7 por ciento, y por las pérdidas registradas el martes por la gigante Telmex, la empresa de mayor peso en el IPC.
Para los analistas, las fuertes pérdidas semanales en los tres mercados no marcan necesariamente el comienzo de una recuperación porque no existen las condiciones necesarias para ello, aunque no descartaron algún repunte con la ayuda de inversores que seguramente aprovecharán los papeles depreciados para salir a la caza de gangas.
“Hay mucha inestabilidad en los mercados como para saber si ya se llegó al fondo del pozo”, dijo a EFE el analista Michel Campanella, de la corredora Socopa.
El horizonte de los mercados regionales no es el más diáfano porque, según expertos, los problemas locales que afectan a las bolsas parece que continuarán a corto plazo, y la fuerza de la recuperación de la economía estadounidense todavía deja muchos interrogantes.
“Vemos pocos cambios en la expectativa a corto plazo para el mercado, y el IPC deberá seguir fluctuando en una banda entre 7,300 y 7,500 puntos hasta que nuevos indicadores económicos reafirmen una expectativa más favorable en lo que se refiere al consumo, motor de una recuperación sostenible”, señaló un análisis de la firma mexicana de operaciones en bolsa Vector.
Los analistas no descartan inclusive que el principal indicador de la bolsa de México ceda un poco más en los próximos días y busque un nuevo soporte en los 7,200 puntos.
El mercado de Sao Paulo, que en esta semana marcó mínimos del año, seguirá atento a los movimientos en el escenario político y a la divulgación de nuevas encuestas sobre intención de voto para las elecciones presidenciales.
Una semana de fuertes pérdidas en los mercados
La peor parte se la llevó la bolsa de Buenos Aires, cuyo índice Merval cayó un 4.57 por ciento.