1. Familia y amigos. Son mi fuerza y mi alegría, mi sistema de apoyo y valor. Desde pequeña mi familia me inculcó enseñanzas y valores que me han facilitado el diario vivir. Es la fuerza que determina mi carácter y mi personalidad. Mis amigos son personas que han aportado enseñanzas, consejos, ejemplos que me han permitido sobresalir en muchos aspectos. Es este círculo de amigos y familia los que día a día me brindan una palabra de aliento, una sonrisa, un consejo de último momento y comparten sus experiencias. Son ellos también los que están cerca cuando hay situaciones difíciles. Siempre hay que organizarse e invertir tiempo en uno, su familia y amigos. En general, ambos factores son mis tesoros, el impulso y motor de mis actos. Familia y amigos son mi ejemplo a seguir, personas que han añadido un valor agregado en mi vida.
2. Responsabilidad. Ser responsables con nuestros actos al igual que con nuestros semejantes. Aportar a la comunidad siempre nos enriquece y nos refuerza nuestra sensibilidad. Es nuestra responsabilidad realizar una labor social. Ha sido un privilegio tener una vida como hasta ahora, y le dio gracias a Dios cada día por lo que soy y por lo que tengo. Todos tenemos la responsabilidad de dar más de lo que hemos recibido. Es hacer las cosas de corazón sin esperar nada a cambio.
3. Metas. Es importante trazarse metas, desde las más pequeñas hasta las más importantes. Reflexionar sobre cómo las hemos logrado y recapitular si en algún momento lo necesitamos, evaluar si las opciones tomadas o por tomar son las correctas y analizar sus resultados. Es importante poder medir nuestras metas personales y profesionales; esto nos lleva a una constante superación. La determinación del éxito es nuestra, ya que somos los únicos que podemos trazar nuestro propósito en la vida. Cada uno tiene su propia concepción del éxito, basado en las experiencias vividas, nuestros estímulos y la constante evaluación de las experiencias pasadas. En el caso de que las metas sean dadas por la sociedad, nuestro trabajo o por las circunstancias, es nuestra responsabilidad cumplir con ellas con honestidad y diligencia. He tenido experiencias familiares y profesionales que han marcado mi vida. Algunas han sido muy satisfactorias: otras muy duras, como la pérdida de mi hermano, pero cada una me ha dejado enseñanzas.
4. Educación. El constante estudio, capacitación o lectura sobre temas relacionados a nuestro diario vivir nos nutre para mantenernos siempre informados de las tendencias emergentes. La capacitación nos permite renovar nuestras ideas y conceptos. Es importante estar informados tanto del mercado en que uno se desempeña como aquellos que están relacionados. Dependiendo de las metas que nos hemos impuesto, el conocimiento nos da las herramientas para lograrlo. El mercado laboral nos exige una constante capacitación y formación para desempeñar múltiples roles. Hay que tener una visión clara y una mente abierta porque cada día nuestra sociedades son más globalizadas y las culturas se interponen. Mis padres me inculcaron la importancia del estudio y del trabajo honrado desde muy pequeña y siempre estuvieron pendientes a que culminaran mis metas en la educación y en mi trabajo. Mis abuelos me mostraron la importancia de viajar y aprender diferentes culturas logrando así una visión mas amplia, además de un respeto y tolerancia hacia otras creencias y culturas.
5. Las 4 p’s. Pasión, Perseverancia, Paciencia y Positivismo. Si bien hay 4P’s que definen el mercadeo, considero que también hay 4 P’s para ayudar a definir el éxito. La vida hay que tomarla con Pasión, disfrutar cada momento que nos brinda. Poner todo el empeño para lograr nuestras metas. Afrontar la vida con una sonrisa y extraer lo Positivo de todo lo que nos rodea, esto es una virtud. Los retos, grandes o pequeños, requieren de Perseverancia, esfuerzo y Paciencia. No debemos desesperar frente a los problemas y situaciones difíciles, pues hay que reaccionar fortalecidos por nuestro espíritu y confianza en nuestra fe.