Los clientes en Panamá de la compañía aseguradora British American Insurance que tienen más de 65 años podrían quedarse sin cobertura, luego que la Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá solicitará ayer la quiebra de la empresa señalando anomalías en los balances financieros.
Así lo indicó ayer el presidente de la Asociación de Productores de seguros de Panamá (APROSEPA), Jaime Sanjur.
Desde el 2007 al 2009, la sucursal de British American trasladó bonos del Estado, que estaban guardados en la casa custodia en Panamá, hacia Caribbean Money Market Brokers Limited, ubicado Trinidad y Tobago, y sin la debida notificación a la Superintendencia, indicó la entidad.
El monto de los bonos sustraídos asciende, aproximadamente a $10 millones, afectando una población asegurada de 10 mil personas segmentadas en las carteras de seguro de salud, vida y renta vitalicia.
Tampoco alcanzarían cobertura los asegurados en el plan para niños menores de 18 años que tenía la aseguradora y que era el único de ese tipo en el país, señaló Sanjur.
Explicó que las aseguradoras ya están moviéndose para ayudar y absorber clientes con pólizas de British, pero que sólo lo harán con clientes hasta los 63 años.
Por otra parte, Sanjur dijo que los corredores de seguros son unos de los más perjudicados con la situación, porque tienen que darle una explicación a los clientes.
La aseguradora emitió certificaciones incompletas, donde ocultaban que estaban a favor de terceros.
La Superintendencia informó ayer que solicitó a los Tribunales de Justicia la quiebra de la compañía British American Insurance Co. LTD, una sucursal de British American Company con sede en Trinidad y Tobago, después de un estado de intervención que finalizó ayer.