EL GOBIERNO uruguayo decidió unificar el horario de las oficinas del Estado con la finalidad de ahorrar energía ante la escasez de agua, por una extensa sequía, en los lagos de las represas hidroeléctricas del país, informó la prensa de Montevideo.
Según detalló el diario "El País", en el futuro el horario de las oficinas públicas se extenderá de las 09.00 a las 17.00 horas.
"Más que nunca es importante comprimir el horario general de funcionamiento de las oficinas", detalló el subdirector de la Oficina Nacional del Servicio Civil, Humberto Ruocco.
Sólo en Montevideo, donde reside casi la mitad de los 3.2 millones de habitantes de Uruguay, los organismos públicos consumen el 14% de la energía del país.
Citigroup, cuyas dificultades obligaron al responsable del grupo, Charles Prince, a la tan inusual costumbre entre los estadounidense de pedir disculpas en una rueda de prensa en Tokio, ha recibido por una vez buenas noticias esta semana.
Los fiscales de Fráncfort han puesto fin a la investigación de seis operadores que obtuvieron unos beneficios de US$17.5 millones el 2 de agosto al comprar contratos de futuros y vender después bonos del Gobierno a unos US$16.000 millones en un par de minutos.
Los fiscales tendrían que haber probado que los operadores tenían la intención de engañar; desde entonces la ley relevante ha sido enmendada para incluir el falseamiento de los niveles de precio y envío de señales erróneas al mercado.
"Seguimos creyendo que fue manipulación del mercado, pero poco podemos hacer ahora", dijo Sabine Reimer, portavoz de la agencia reguladora alemana de servicios financieros BaFin, el 21 de marzo.
Aunque ya no hay el riesgo de una sentencia de prisión para los operadores, la misma Citigroup podría ser castigada cuando las autoridades del Reino Unido, Italia y Francia acaben sus propias investigaciones.
Entre las posibles sanciones se incluyen multas, o la prohibición de negociar deuda de Gobiernos europeos a través del sistema electrónico.
No parece muy probable que los reguladores vayan a aceptar el argumento de Citigroup de que no violó ninguna norma.
Citigroup está teniendo dificultades para defenderse de los cargos de manipulación de mercado de bonos, porque ya estaba en problemas tras apartar US$5.000 millones para cubrir pagos derivados de su papel en las bancarrotas de Enron y WorldCom y después de que las autoridades japonesas ordenaron el cierre de su negocio de banca privada en Tokio.
En el clima actual de creciente regulación, la línea divisoria entre los verdaderos delitos y las áreas grises que surgen cuando gente lista pone a prueba los límites se está inclinando demasiado hacia el lado equivocado. Como Greenberg dijo, los reguladores están convirtiendo "un pequeño desliz en acusaciones de asesinato".