La Unión Europea dijo ayer que seguirá adelante con un nuevo sistema de importación de banano, pese a la advertencia de Estados Unidos de que podría imponer sanciones a nuevos productos europeos.
El nuevo altercado en la antigua disputa por el banano amenaza con arrastrar a un punto más bajo las relaciones comerciales entre Bruselas y el nuevo gobierno del presidente George W.Bush.
La rotación de sanciones por parte de Estados Unidos por el caso del banano, podría llevar a la UE tomar represalias en una disputa multimillonaria por estímulos fiscales a los exportadores estadounidenses.
Washington se opone a los planes la UE de un nuevo sistema de importaciones de banano que será impuesto en los próximos meses.
El nuevo representante comercial de Estados Unidos, Robert Zoellick, dijo el miércoles que su país podría revisar la lista de productos de la UE afectados por las sanciones si Europa comienza a aplicar el nuevo sistema.
Estados Unidos impuso en 1999 sanciones por 191 millones de dólares anuales a algunas exportaciones de la UE, tras ganar un caso ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por las reglas de importación bananeras de la Unión Europea.
La OMC determinó que el sistema de cuota europeo favorecía a los productores del Caribe y los territorios europeos a expensas de los productores latinoamericanos y las firmas estadounidenses como Chiquita Brands International y Dole Food Co.
"Estamos convencidos de que éste es un sistema compatible con la OMC. Eso significa básicamente que estamos preparados para ir adelante", dijo Gregor Kreuzhuber, portavoz de la Comisión Europea.
Pero Kreuzhuber dijo que la comisión ejecutiva de la UE sigue abierta a negociaciones con la administración Bush. "Nuestras puertas permanecen abiertas si la parte estadounidense propone soluciones factibles a este conflicto", declaró.
LA LEY DEL CARRUSEL
Al testificar ante una comisión del congreso, Zoellick dijo que la administración Bush podría invocar la llamada "ley del carrusel", promulgada el año pasado por el entonces presidente Bill Clinton, que exige a Estados Unidos que cambie los productos europeos en la lista de represalias cada seis meses.
Zoellick dijo que si la UE aplicaba el nuevo sistema para la distribución de licencias de importación de banano y se negaba a conversar con Estados Unidos, no veía "otro recurso más que comenzar a usar la provisión del carrusel".
Funcionarios europeos dijeron que esperan que Washington ponga fin a las sanciones por el banano cuando el nuevo plan esté en ejecución. Si no es así, la UE podría acudir a un panel de disputas de la OMC.
La ley del carrusel ha enfurecido a la UE, que ha cuestionado su legalidad ante la OMC.
Los europeos argumentan que el impacto de las sanciones estadounidenses se ampliaría porque la industria europea, no podría recuperar rápidamente su participación en el mercado tras sufrir aranceles punitivos del 100 por ciento.