United Airlines, la segunda aerolínea de Estados Unidos, ha quedado al borde de la bancarrota tras la negativa del Gobierno a concederle garantías de crédito por valor de 1,800 millones de dólares.
La Junta de Estabilización para el Transporte Aéreo no aceptó la solicitud de la empresa, que tiene 83,000 empleados, pese a las intensas gestiones realizadas por sus propios trabajadores, expertos del mundo financiero y políticos en Washington.
La Junta fue creada por el Gobierno del presidente de EU, George W. Bush, para acudir en ayuda de la industria de la aviación comercial afectada por la crisis económica y los ataques terroristas del 11 de septiembre del año pasado.
Fuentes de la industria han calculado que las empresas de aviación comercial de EU perdieron sólo en 2001 alrededor de 10,000 millones de dólares y que las pérdidas de este año podrían ser superiores.