United Airlines, la segunda aerolínea del mundo, se declaró ayer en bancarrota, con lo que su caso se convirtió en la mayor quiebra en la historia del sector, provocada, en parte, por la debilidad de la economía.
La empresa también resultó afectada por sus costos elevados y por las bajas tarifas aéreas, que hicieron que asumiera demasiadas deudas y no tuviera suficiente efectivo disponible.
United, que tiene unos 83,000 empleados, mantendrá sus vuelos en todo el mundo mientras busca reorganizarse bajo la protección de la Corte de Bancarrotas del Distrito Norte de Illinois, tras haber pedido la intervención judicial de acuerdo al Capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos.
Pero para los empleados y los proveedores, entre otros, la declaración de quiebra augura grandes cambios, dijo el presidente ejecutivo, Glenn Tilton.
Tilton dijo a Reuters en una entrevista que él considerará la venta de algunos de los activos de la aerolínea si éstos no se amoldan bien a la compañía reestructurada y si alguien está dispuesto a pagar un precio “superior”.
La aerolínea se reducirá en el futuro, pero Tilton no pudo pronosticar en cuánto. United es una filial de UAL Corp. , qúe tiene su sede en Elk Grove Village, estado de Illinois. Dos de los aviones de la aerolínea fueron estrellados en Nueva York y Washington en los atentados del 11 de septiembre del 2001.
Desde entonces, United registró una pérdida récord de 2,100 millones de dólares en el 2001, y un resultado negativo de 1,700 millones de dólares en los tres primeros trimestres del 2002, y según los analistas no hay perspectivas de que esta tendencia de pérdidas vaya a revertirse.
United es la segunda de las principales aerolíneas de Estados Unidos en declarase en quiebra este año, luego de que su competidora menor US Airways Group Inc. , cón sede en Arlington, Virginia, iniciara los procedimientos formales de bancarrota en agosto.
Por su parte, varias aerolíneas más pequeñas de Estados Unidos directamente dejaron de operar recientemente.
Todo el sector de las aerolíneas estadounidenses sufrió las consecuencias del debilitamiento de la mayor economía mundial y de los atentados del 11 de septiembre, con pérdidas de unos 10,000 millones de dólares en conjunto durante el 2001, y resultados negativos que en el 2002 totalizarían al menos 7,000 millones de dólares.
En un comunicado, United enfatizó que para sus clientes no cambiará nada. Pero para los empleados, los proveedores y otros grupos relacionados con la empresa, sí habrá cambios, dijo el presidente ejecutivo de United, Glenn Tilton.
“Durante el proceso del Capítulo 11, avanzaremos y profundizaremos nuestros esfuerzos para reducir nuestros costos”, dijo el ejecutivo.