El Banco Mundial quiere que los países de Medio Oriente y del norte de Africa luchen contra el desempleo con profundas reformas para diversificar sus economías, las que dice están muy enfocadas al sector petrolero, según un informe divulgado ayer.
La creación de empleos desde Marruecos a Irán sería el principal desafío de esta década, con una población en edad de trabajar que aumenta rápidamente.
Para 2010, casi 4 millones de personas entrarán anualmente a la fuerza laboral, duplicando la tasa que la región registró en los últimos 20 años.
El desempleo en los países de Medio Oriente y el norte de Africa - en un promedio de 15% de la actual fuerza de trabajo - se ha duplicado en las dos últimas décadas y se encuentra entre los más altos.
“Los que ahora se insertan en el mercado laboral son jóvenes y mejor educados, lo que significa que en un correcto ambiente económico, ellos podrían dar las bases de un crecimiento económico rápido y sostenido”, dijo Mustapha Nabli, economista en jefe en el Banco Mundial para Medio Oriente y Africa del Norte.
“Pero si el ambiente es restrictivo, un potencial regalo demográfico se puede convertir en una maldición demográfica y desencadenar una crisis social”.
Para afrontar los retos, el banco propone tres cambios importantes en la región: desarrollar industrias que no estén relacionadas con el petróleo, abrir el mercado y eliminar los subsidios a las importaciones.