Los presidentes del Consejo Europeo, del Ejecutivo comunitario y de los sindicatos de la UE urgieron a los Estados miembros a tomar medidas para fomentar el crecimiento económico y el empleo, mientras se preparan protestas contra la austeridad en toda la Unión para el próximo 14 de noviembre.
Los líderes de las instituciones comunitarias y los interlocutores sociales coincidieron en señalar la necesidad de este tipo de medidas en la cumbre social tripartita celebrada ayer en Bruselas, justo antes del comienzo de la reunión de Jefes de Estado y de Gobierno que tiene lugar hasta hoy en la capital belga.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se mostró “descontento” con los esfuerzos que hasta ahora han hecho “algunos países” para fomentar el crecimiento económico y el empleo, y más en particular para aplicar las recomendaciones específicas por países, aprobadas por la UE y el pacto fiscal.
“Es cierto que se han hecho más progresos en la consolidación fiscal que en el crecimiento y el empleo”, admitió el presidente de la CE, quien eludió citar a los países concretos que a su juicio no han hecho “esfuerzos suficientes”.
Barroso añadió que percibe “poca disponibilidad entre los Estados miembros para promover las inversiones sociales”, en alusión a las actuales negociaciones sobre el presupuesto comunitario para el periodo 2014-2020.
En la misma línea, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, recalcó que el empleo y el crecimiento “siguen siendo los principales objetivos” de la Unión e insistió en la necesidad de “hacer rápidos progresos” en esa dirección.
“Pero estas acciones solo serán efectivas si logramos la estabilidad financiera”, dijo Van Rompuy, quien se mostró positivo.