El presidente uruguayo Jorge Batlle reveló ayer que Uruguay intermedió en el diferendo entre Argentina y Brasil; y aseguró que la divergencia se originó en problemas macroeconómicos y adelantó que su gobierno buscará "alguna fórmula de encuentro".
En rueda de prensa, Batlle dijo que "el ministro (uruguayo de Economía, Alberto) Bensión ha estado conversando, con (sus colegas) el ministro (brasileño, Pedro) Malán y con el ministro (argentino, Domingo) Cavallo".
"Yo, a mi vez, lo he estado haciendo este fin de semana con el presidente (brasileño Fernando Henrique) Cardoso y el presidente (argentino Fernando) De la Rúa", añadió.
Explicó que "Uruguay trata de buscar alguna fórmula de encuentro, para ver si podemos volver al análisis de los temas macroeconómicos, y fundamentalmente de los temas cambiarios, a efectos de crear un ámbito de análisis y de discusión de esas cuestiones que son centrales en el Mercosur".
Brasil suspendió el jueves las negociaciones comerciales bilaterales con Argentina luego que el gobierno argentino igualó las condiciones de importación de bienes de informática, telecomunciaciones, maquinaria agrícola y otros desde Brasil con las del resto del mundo. Pero, según el presidente uruguayo, el tema arancelario no es grave.
"Creo que, inclusive los europeos, con quienes hablamos recientemente a propósito de las conversaciones entre la Unión Europea y el Mercosur, también piensan así, que las dificultades mayores del Mercosur provienen de los diferentes sistemas cambiarios de los países centrales, o sea, de Brasil y de Argentina", comentó.
Para Batlle, esa controversia es "sin ninguna duda, expresión de las dificultades que hay en el Mercosur, que tienen básicamente un origen macroeconómico". "Es la diferencia entre un sistema cambiario (rígido) como el de la Argentina y un sistema cambiario (de flotación) como el de Brasil, que generan todo este tipo de diferencias internas en el Mercosur, diferencias que también las siente Uruguay", subrayó.