Uruguay se comprometió con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a liquidar lo bancos insolventes, en la carta intención firmada para obtener una ampliación de la ayuda que recibirá hasta fines de 2003 por 3,900 millones de dólares, reveló ayer el gobierno del país sudamericano.
La carta intención con el FMI, revelada por el ministro de Economía Alejandro Atchugarry en el Parlamento, reconoce la gravedad de la crisis uruguaya al proyectar dos años de profunda recesión, fuerte inflación y altos déficits fiscales.
En el compromiso, fechado el domingo 4 de agosto, se establece que "los bancos privados insolventes no recapitalizados por los accionistas serán cerrados el 5 de agosto y sus procesos de liquidación comenzarán, incluyendo el Banco Montevideo Caja Obrera, el Banco Comercial y el Banco de Crédito".
Estos procesos, según la carta, "serán conducidos en estrecha consulta con la dirección del FMI". Sin embargo, hasta la fecha esos bancos continúan suspendidos, y se continúan negociando soluciones de capitalización con ahorristas e inversores para no liquidarlos.
"En el futuro, los bancos que tengan una liquidez insuficiente para enfrentar los retiros de depósitos o que sean incapaces de alcanzar los requisitos de capital como resultado, serán intervenidos y cerrados", añade la carta.
Según el documento, Uruguay tendrá una caída del Producto Bruto Interno (PIB) del 11% en 2002 y del 4.5% en 2003, para completar cinco años de recesión desde 1999 con 27.6% de retracción acumulada de la actividad.
La inflación prevista será de 40% en 2002 y de 50% en 2003, mientras que el déficit fiscal podrá llegar a 3.5% del PIB este año y 1.5% el año próximo.
La carta intención fue firmada para obtener fondos suficientes para enfrentar una crisis financiera que le ha costado al país la pérdida del 45% de sus depósitos bancarios y de más del 80% de sus activos de reserva.
Esa situación obligó a decretar un feriado bancario del 30 de julio al 5 de agosto que se levantó después de aprobarse una ley que creó una fondo de 1,500 millones de dólares de Estabilidad del Sistema Bancario, y que congeló por tres años los depósitos en dólares a plazo fijo en la banca oficial.
En el texto acordado, el FMI exigió además reformas al estatal Banco República, al sistema jubilatorio para bancarios y militares, y al sistema tributario, así como la apertura a la competencia en los sectores de las telecomunicaciones y de combustibles.
Por otra parte, la actividad bancaria estaba interrumpida por dos horas ayer debido a un paro del sindicato único de trabajadores bancarios de Uruguay, AEBU, en reclamo de la reapertura de los bancos suspendidos y en defensa de 2,500 empleos, dijo a la AFP el dirigente gremial Eduardo Fernández.
El paro se inició a la hora de apertura al público de los locales bancarios (16H00 GMT) y tenía previsto culminar después de una concentración en el centro de Montevideo, donde los trabajadores plantearían sus reivindicaciones.
Después del acto, una delegación de ahorristas y bancarios se dirigirá a la sede de la presidencia y al Palacio Legislativo, para entregar un documento con firmas a favor de la reapertura de los bancos Comercial, De Crédito, Montevideo y Caja Obrera.