Ante las recientes violaciones de cuentas, incluyendo a Associated Press, McDonald’s y la de presidentes de diversos países, Twitter lanzó recientemente 2FA (2 factores de autenticación): un complemento bien recibido para reforzar la seguridad de los usuarios.
Sin embargo, los usuarios aún son los responsables de utilizar contraseñas difíciles de deducir. Si su contraseña se ve comprometida, el control de su cuenta puede pasar a manos de personas maliciosas.
“Ya que muchos sitios web requieren contraseñas, es totalmente comprensible que los usuarios utilicen claves que puedan recordar. Desafortunadamente, las contraseñas débiles también son sinónimo de una seguridad débil y de la posibilidad de que sus cuentas se vean comprometidas y controladas por autores maliciosos”, señaló Carl Leonard, gerente sénior de Investigación de Seguridad de Websense.
Además, indicó que debido a que nuestras vidas laborales y personales se difuminan en un mundo en línea, tenemos acceso a nuestras cuentas personales de Twitter, Facebook y correo web desde la oficina y a través de dispositivos móviles, los cuales también brindan acceso a nuestro correo electrónico del trabajo.
Las empresas deben considerar el riesgo que algo tan sencillo como una contraseña débil puede representar y asegurarse de contar con la tecnología DLP (prevención contra la pérdida de datos) para proteger la información confidencial, así como a sus empleados.
Si bien es cierto que con el tiempo y los recursos suficientes todas las contraseñas pueden romperse, a pesar de su complejidad, una secuencia de 200 caracteres aleatorios es tan vulnerable a la fuerza bruta como una contraseña que contiene solo un carácter.
Algunos de los consejos para una contraseña menos vulnerable son nunca repetir la misma y crear combinaciones alfanuméricas o palabras que no aparezcan en el diccionario.