El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, se declaró ayer contrario a la emisión de eurobonos como posible salida a la crisis económica, en línea con Alemania y Francia, y aseguró que existen otras soluciones.
En una entrevista a la radio pública belga RTBF, Van Rompuy explicó que Europa debería esperar a que sus economías y presupuestos lograsen una mayor convergencia antes de plantearse la emisión de eurobonos.
"No es el momento adecuado", sostuvo.
Van Rompuy tecordó además que la Unión Europea (UE) ya ha tenido que salir al rescate de tres países gravemente afectados por la crisis económica (Grecia, Portugal e Irlanda) y que sus índices de deuda varían entre el 6.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en Estonia y el 142.8 por ciento en Grecia.
Las declaraciones de Van Rompuy se produjeron después de que ayer el ministro de Finanzas belga en funciones, Didier Reynders, defendiese la emisión de eurobonos y dijese que en la práctica ya se han tomado medidas similares.
Alarma injustificada.
Van Rompuy se refirió también al pánico injustificado en los mercados que llevó al Banco Central Europeo (BCE) a comprar deuda pública, para apoyar a España e Italia, con una cantidad semanal récord de 22.000 millones de euros.
Celebró igualmente que ambos países hayan tomado nuevas medidas de ajuste para salir de la crisis.
"Los mercados no siempre tienen razón", añadió y señaló que, en su opinión, la solución al problema económico reside en medidas como el refuerzo del fondo de rescate, dotado en la actualidad de 440,000 millones de euros, por lo que urgió a los socios comunitarios a que avancen rápidamente en este sentido.