El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, pidió ayer "responsabilidad" en la gestión de la crisis de la deuda en la zona euro, dado que "las decisiones de un país afectan a los demás".
"El euro es el signo más visible y palpable de nuestro destino común. Compartir una moneda significa que las decisiones de uno afectan a todos", dijo Van Rompuy, quien añadió que "el interés nacional y el europeo no pueden continuar por separado".
"Ahora, tenemos que actuar con responsabilidad", exigió el presidente del Consejo Europeo, en una conferencia que ofreció en Bruselas, en la que recordó que la UE tiene "los instrumentos necesarios para intervenir, si son necesarios y solicitados (por el estado miembro)".
Los distintos líderes de la Unión Europea han insistido en los últimos días en que permanecen preparados para salir al rescate de Irlanda en el caso de que ésta solicite la ayuda financiera de sus socios, a lo que Dublín se ha resistido por el momento.
El presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, dijo hoy que "si los irlandeses presentan una solicitud de ayuda ante la Unión Europea, ésta les será concedida" y advirtió del riesgo de contagio a otros países de la región en caso de no hacerlo.
"Los irlandeses saben muy bien que no se trata sólo de Irlanda", dijo Juncker a la televisión alemana DAF.