Pilotos de buques cisternas petroleros del occidental puerto del Lago de Maracaibo en Venezuela regresaron a sus labores, dijeron ayer agentes navieros, en lo que parece ser la primera grieta en el paro de siete semanas del quinto exportador mundial de crudo.
La medida causó alarma en los trabajadores petroleros disidentes, quienes enviaron una delegación a la vital zona petrolera para reunirse el martes con los pilotos, en un intento por revertir la acción. "De acuerdo a información verbal obtenida de la Capitanía de Puertos, el paro de pilotos ha cesado el día de ayer", dijo un agente. La información fue confirmada por otro operador.
Una portavoz de los trabajadores petroleros que participan en el paro, que intenta forzar la salida del presidente Hugo Chávez del poder, dijo que la situación era "confusa". "Todavía tenemos 90% de los trabajadores petroleros en paro", dijo.
Agentes navieros dijeron que el fin del paro debería facilitar las exportaciones desde la región, que produce la mitad del crudo del país, pero creen que no sería posible reestablecer de forma importante el flujo hasta que los tanqueros extranjeros comiencen a usar los puertos.
La industria petrolera es el centro de una lucha de poder entre Chávez, quien culpa a las élites de intentar detener su "revolución", y grupos opositores que lo acusan de tratar de establecer un comunismo al estilo de Cuba.
Pero el gobierno, usando desempleados o trabajadores jubilados para sustituir a los disidentes, dobló la semana pasada la producción de crudo, mientras las exportaciones permanecían en un sexto del nivel normal de 2.7 millones de barriles por día.
Los pilotos son claves en las exportaciones desde esa zona, tanto para las maniobras de atraque como para conducir las naves a través del canal que comunica el lago con el Mar Caribe. En total, hay alrededor de 24 pilotos de canales y 20 pilotos maniobristas en Maracaibo.