El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer que la economía española crecerá este año "por debajo del 2 %", aunque auguró que no se producirá "un estancamiento duradero".
"En estos momentos, tanto la coyuntura internacional como los datos internos más recientes permiten anticipar que el ajuste de la economía española va a seguir en los próximos meses con un crecimiento a final de año que se situará por debajo del 2%".
"Prevemos, pues, un crecimiento débil a corto plazo, pero no un estancamiento duradero", afirmó Rodríguez Zapatero en la presentación del Informe Económico correspondiente a 2008.
Ese "crecimiento débil, sin duda nos trae y nos traerá dificultades", entre otros aspectos en el terreno del empleo, en el que "durante un tiempo no podremos absorber todas las solicitudes", agregó.
Pese a reconocer el momento de dificultades que atraviesa la economía en España, afirmó que en el actual escenario se puede situar "el principio de la recuperación del crecimiento vigoroso a partir del segundo semestre de 2009".
"La economía española se enfrenta a una situación adversa, peor que la que hemos vivido en los últimos años, con un intenso proceso de ajustes en el sector de la construcción y en pleno cambio del patrón de crecimiento productivo", pero "gracias al esfuerzo de todos, España está mejor preparada que nunca para afrontar esta situación y superarla", agregó.
En este contexto, Zapatero dijo que gracias a la inmigración "se ha rejuvenecido significativamente nuestra población y nos encontramos ante un escenario demográfico más favorable".