La baja ocupación que enfrentan los hoteles en Panamá, aunada a la crisis por la que pasa el sector turístico internacional, por la reducción del tráfico aéreo, ha provocado que en el país los centros de hospedaje en términos generales despidan entre un 10 a 15% de sus empleados a lo que va del año 2001. Esta cifra es preocupante, tomando en consideración que en los hoteles que operan en Panamá, trabajan cerca de 10,090 personas.
Durante el año pasado, el turismo generó un total de 24,303 empleos directos y 59,791 indirectos, lo que suma 84,090 empleos. Sin embargo, este año lo más probable es que estos números bajen significativamente. Los despidos podrían ser uno de los indicadores más visibles de la crisis a la que se enfrentan los hoteleros en Panamá, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York.
Para ellos, formar parte en estos momentos del sector hotelero es como jugar al poker o a la ruleta rusa; tienes las mismas posibilidades de ganar o de perder, con drásticas consecuencias. El conflicto bélico que tiene como escenario Afganistán, concita efectos negativos, porque en momentos de guerra viajar representa una alto riesgo, máxime después de la utilización destructiva de los aviones comerciales de bandera norteamericana. Sin embargo, los constantes visitantes de Estados Unidos y el Mediterráneo podría encontrar en Panamá un destino seguro y confiable. Miguel Cortes, miembro de la Junta Directiva de la Cámara de Turismo de Panamá y administrador de hoteles, indicó que con una crisis como la que se vive actualmente, se refleja de inmediato en la política laboral de las empresas y aerolíneas.
" Es muy pronto para hablar de cifras oficiales, pero es evidente que los hoteles están tomando medidas; tratando de disminuir el número de contrataciones y economizar en el capítulo de mano de obra que es el rubro fundamental de gasto en una empresa turísticas", dijo Cortes.
El empresario precisó que en lo que va del año, se han rebajado aproximadamente la plaza laboral de un 10 a un 15%. Cortes acotó que estas cifras no son oficiales, pero reconoce que las medidas de no contratación; racionalización de los días libres y horas extras, se están tomando, al igual que los despidos.
Cortes manifestó que con la baja del comercio, obviamente, los hoteles mayormente afectados serán los que se dedican al hospedaje corporativo y de negocios, que es el 90% de la plaza hotelera panameña, pero esto no quiere decir que los negocios dejan de reestructurar sus prioridades, convirtiéndose así en promotores de turismo recreativo. Para sobrellevar esta situación, Cortes dijo que se reunieron recientemente con los directivos del Instituto Panameño de Turismo (IPAT) para examinar la situación.
El IPAT convocó una reunión con miembros de la empresa privada para saber cuál sería la estrategia por adoptarse en tiempos de crisis. Se confirmó la idea de establecer una estrategia que reoriente el negocio de la hotelería. Como el segmento recreativo es el que puede crecer, se puede desarrollar paquetes con las agencias de viaje y promocionar a Panamá como un destino de diversión y no sólo de negocios.
Además expresó que en la esfera gubernamental, otros países como México ya han establecido políticas nuevas para incentivar a los empresarios y turistas. Se ejecuta un descuento por volar en espacio aéreo, congelación de impuestos para las aerolíneas y permitir la creación de más casinos, reducir los impuestos de entrada. Esto significan acciones concretas, que en Panamá aún no se ejecutan.