EL GOBIERNO venezolano explicó los motivos por los que redujo las reservas internacionales en 6.770 millones de dólares y calificó de "apocalípticos" los análisis que sobre el asunto divulgaron economistas de oposición.
El ministro de Finanzas, Rodrigo Cabezas, dijo en rueda de prensa que la operación consistió en transferir ese monto, que correspondía a "divisas excedentarias", al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden).
Cabezas añadió que la transferencia fue "pública y notoria" y dio cumplimiento a la Ley del Banco Central de Venezuela (BCV).
El ministro explicó que esa ley le obliga al BCV a transferir al Fonden aquellas divisas que exceden del "nivel de reservas adecuado".
En ese sentido reveló que a finales de 2006 las reservas estaban en torno a los 29.000 millones de dólares, por lo que se acordó transferir al Fonden los 6.770 millones en tres partidas que fueron ejecutadas a finales de febrero, marzo y abril.
Esta operación dio lugar a especulaciones y análisis que Cabezas calificó de "apocalípticos" y que se centraron en difundir la tesis de que una "hambruna" podría abatirse sobre Venezuela ante la "falta" de divisas para importar alimentos.
Cabezas rebatió ese planteamiento y dijo que todas las importaciones de alimentos están garantizadas por los ingresos petroleros y porque es falso que haya escasez de divisas.
El titular de finanzas afirmó que, en el peor de los escenarios económicos, las reservas internacionales venezolanas, que hoy estaban en 24.649 millones de dólares, se situarán al 31 de diciembre de 2007 en 30.793 millones de dólares.
En febrero de 2003 el gobierno estableció el control de divisas para neutralizar su fuga al exterior, que sólo en 2002 ascendió a 8.062 millones de dólares.
Ingresos del grupo estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), principal fuente de divisas, estarán a finales de año en torno a los 61.000 millones de dólares.
Venezuela ajusta sus reservas internacionales
A finales del año pasado las reservas estaban en torno a los 29.000 millones de dólares.