Los recortes a la producción de crudo de Venezuela son tan profundos que sus pozos petroleros podrían sufrir daños permanentes, dijo ayer el presidente de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), Alí Rodríguez.
El funcionario, quien dejó su puesto como secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para hacerse cargo desde el mes pasado de PDVSA, dijo que los recortes son el precio que hay que pagar para apoyar los mercados petroleros y evitar una guerra de precios.
Cuando le preguntaron sobre un presunto plan secreto de Venezuela para superar su cuota de 2.5 millones de barriles por día (bpd), Rodríguez dijo que es normal que la producción aumente por breves períodos.
"Hay momentos en que, debido a razones técnicas para evitar daños permanentes a algunos pozos (...) un país produce por encima de la cuota", dijo Rodríguez a periodistas después de una reunión de la OPEP.
"Pero hago énfasis en que la producción siempre regresa al promedio requerido para asegurar la estabilidad de precios del mercado", agregó. La OPEP acordó mantener por otros tres meses los límites a la producción petrolera en 21.7 millones bpd, una medida que busca impulsar los precios del petróleo.