El vicepresidente de Economía venezolano, Miguel Pérez Abad, auguró que el país petrolero, que cerró el 2015 con una inflación de 180% -una de las más altas del mundo-, podría experimentar una "deflación" para 2016 como resultado del nuevo sistema cambiario.
"Vamos a tener probablemente a finales de año, una deflación de los precios", dijo Pérez Abad en una entrevista a Telesur, para referirse a las repercusiones que tendrá la puesta en marcha del sistema de flotación del mercado cambiario bajo el control estatal.
El también ministro de Industrias, que encabeza el equipo económico del Gobierno, confía en que "con el transcurrir del tiempo" se experimente una "ralentización de los indicadores de inflación y el mejoramiento de forma visible de la calidad de vida de los venezolanos que van a tener mejor calidad de compra y accesos a los bienes".
El gobierno de Maduro anunció la implementación de un nuevo sistema cambiario dual, uno con una tasa fija establecida inicialmente a 10 bolívares por dólar destinada al sector de alimentos y farmacia.