La economía venezolana sufrió al cierre del primer trimestre de este año una contracción de 29.9% del producto interno bruto (PIB), la recesión más severa de la historia, reveló ayer el Banco Central de Venezuela (BCV).
Esta caída contrasta significativamente con el descenso de 4.2% del PIB que registró el aparato productivo para el mismo período del año pasado. Al cierre del 2002 la economía cayó 8.9% del PIB.
El instituto emisor señala en su informe que el desplome económico se debió en gran medida al paro que realizó la oposición entre diciembre y febrero para presionar la renuncia del presidente Hugo Chávez. La acción paralizó gran parte de las operaciones de la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), motor económico del país.
No fue hasta marzo cuando el gobierno logró restablecer por completo las actividades de PDVSA y llevar la producción del quinto productor del mundo a 3.2 millones de barriles al día. Entre enero y marzo pasado el sector petrolero sufrió un desplome de 46.7%, mientras que el sector no petrolero cayó 20.9%.
Entre otros sectores que tuvieron fuertes contracciones figuran el de la construcción que cayó 64%, el manufacturero que descendió 35.1%, el del comercio que bajó 33.5%, el de transporte y almacenamiento que mermó 24.7%, y el financiero que se contrajo en 17.2%. El director del BCV, Domingo Maza Zavala, mostró preocupación por las cifras que registró la economía en el primer trimestre del 2003, pero sostuvo que la crisis se está superando"".
Maza Zavala dijo a la televisora Globovisión que se espera que la caída de la economía sea menor en el resto del año. Estimó que para la segunda mitad del año el aparato podría contraerse entre 10% y 12% del PIB.
La crisis económica se ha visto agravada por el estricto control de cambios que impuso el gobierno desde febrero, que ha paralizado las importaciones y ha obligado a algunos comercios e industrias a disminuir sus actividades ante la ausencia de materia prima. Las industrias locales son altamente dependientes de las importaciones debido a que 60% de la materia prima que usan las empresas viene del exterior.
El gobierno estableció en febrero el control de cambios para frenar la salida de capitales, y el descenso de las reservas internacionales que se generó a consecuencia de la caída de los ingresos por exportaciones petroleras que produjo la huelga de PDVSA.