Los embarques de soja argentina hacia China, el mayor importador del mundo de este producto, se recuperarán a todo vapor en noviembre tras una gran desaceleración de tres meses por un conflicto comercial, dijo una fuente del gobierno.
Las ventas externas del complejo oleaginoso son una de las notas destacadas de la economía argentina este año. La soja y su aceite y harinas derivadas están al tope del listado de bienes exportados, con 5,475 millones de los 22,128 millones de dólares que obtuvo el país entre enero y septiembre.
Y China, que este año se llevará el 30% de la soja que se vende en el mundo, según datos del gobierno estadounidense, es el primer cliente argentino. En los primeros nueve meses, el gigante asiático gastó 1,687 millones de dólares en granos y aceite de soja producidos en Argentina.
"Noviembre va a ser un gran mes. Va a haber un salto después de la desaceleración de los últimos tiempos", dijo a Reuters, Gustavo Idígoras, director nacional de Mercados Agroalimentarios de la Secretaría de Agricultura.
En agosto, China puso en ascuas al mercado mundial -Estados Unidos incluido- mientras buscaba regular sus importaciones de soja para mantener estables los precios locales, según dijeron los operadores. Para esto, demoró el ingreso de los barcos a los puertos argumentando cambios en su regulación sanitaria.
En Argentina la caída fue grande. Según los últimos datos de la balanza comercial, las ventas externas de frutos y oleaginosas bajaron 79% en septiembre, frente al mismo mes del año pasado, en una tendencia que volverá a reflejarse en octubre, de acuerdo con fuentes oficiales y privadas del sector.
El presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez, solicitó ayer al secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, su apoyo para lograr flexibilizar el pago de la deuda exterior del país andino, que supera los 16,000 millones de dólares, entre pública y privada.
Gutiérrez pidió a Annan que interponga "sus buenos oficios para lograr una mayor flexibilización de los organismos multilaterales de crédito y de los países acreedores de la deuda externa, con la finalidad de que se obtenga mayor cantidad de canje de deuda externa por proyectos de inversión social".
Ecuador busca reestructurar su deuda externa para que se amplíen los plazos y se reduzca el porcentaje de pago del Presupuesto Nacional, que en este año supera el 40%.
"Hemos dejado muy clara nuestra posición de que mantenemos el acuerdo con el FMI, vamos a seguir cumpliendo nuestros compromisos internacionales", dijo Gutiérrez en una rueda de prensa conjunta con Annan en Quito.