Argentina estudia frenar el ingreso de automóviles fabricados en México ante su negativa a revisar un acuerdo bilateral de 2002 sobre comercio de vehículos, dijeron fuentes oficiales citadas ayer por la prensa local.
México se muestra renuente a hablar sobre el asunto, por lo que Argentina mantiene una “férrea decisión” de revisar el acuerdo de comercio de automóviles, que desde 2008 resulta deficitario para el país suramericano, indicaron.
Los portavoces recordaron que la ministra argentina de Industria, Débora Giorgi, espera una respuesta de México desde hace veinte días, cuando pidió una reunión con autoridades mexicanas para tratar este asunto.
El año pasado, Argentina sufrió un déficit de unos 1000 millones de dólares en el intercambio de automóviles y piezas de vehículos con México, al que ahora le reclama que aumente sus compras a las fábricas argentinas.
Empresas afectadas.
Las eventuales represalias argentinas afectarían al ingreso de vehículos de las japonesas Honda y Nissan, la alemana Volkswagen y de las estadounidenses Ford y General Motors, indicó la prensa de Buenos Aires luego de recordar que México ha aceptado una petición de Brasil para renegociar el acuerdo bilateral de automóviles.
Argentina ha rechazado acusaciones de proteccionismo presentadas el viernes por Estados Unidos, la Unión Europea, México y otros países ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Entre otras refutaciones, Argentina sostuvo que estadounidenses y europeos están entre los países que han aumentado sustancialmente sus ventas al mercado argentino y también entre los que acumulan la mayor cantidad de demandas ante la OMC por proteccionismo y comercio desleal.
El conflicto no surge a partir de la declaración de los 40 países contra la política comercial argentina tras la reunión de la OMC, sino que está planteado desde mucho antes. Al contrario, fueron autoridades mexicanas las que ofrecieron a la Argentina no firmar ese documento si nuestro país desistía de denunciar el acuerdo automotor binacional.
En la declaración del documento firmado en esta semana por Estados Unidos, los 27 miembros de la Unión Europea y un grupo de doce países, entre los que se cuenta México, se critica la política de administración del comercio que aplica la Argentina.