A pesar de registrar un crecimiento del 12% en la venta de cervezas, Cervecería Nacional, bajó sus utilidades a 7.67 millones de dólares en el 2002. El presidente de Cervecería Nacional, Darío Castaño, explicó que en los resultados del 2002, existen gastos correspondientes a períodos anteriores por un monto de 1 millón 293 mil 173 dólares, entre los que se incluyen ingresos anticipados, cuentas incobrables y pérdidas consolidadas. También se incluye el costo extraordinario de 5.4 millones de dólares correspondiente a los costos de liquidación como resultado de la reestructuración laboral.
Ayer, la junta directiva de esta empresa, que pasó a manos de Bavaria, el gigante cervecero de toda la región, se reunió con sus accionistas para rendir un informe económico y operativo de la compañía tras haber transcurrido 14 meses de la adquisición accionaria. Castaño manifestó que si no se hubieran registrado los mencionados ajustes, la empresa hubiera tenido una utilidad neta de 14.3 millones de dólares en lugar de 7.67 millones.
En el 2001 la utilidad neta de esta empresa fue de 11. 3 millones de dólares, lo que se logró, a juicio de Castaño, porque se había transformado la venta y producción de cerveza en un "negocio financiero".
Esto significa que las estrategias y ganancias estaban, tal vez, establecidas a corto plazo, reflejando, quizás, sus intenciones de venta. Castaño precisó que cuando se trazan estos lineamientos los precios se disparan, logrando buenos resultados solo para el año operativo.
Sin embargo, al liderar el negocio, Bavaria cambió de estrategia. Se bajaron los costos del hectolitro de 94 dólares a 85 dólares, medida que ocasionó un aumento en las ventas de 12%, tras el incremento del consumo percapita. Esto, a su vez, logró fortalecer la solidez de la empresa en el mercado, por lo que ahora suplen al 80%.
" No importa ganar 8 millones de dólares menos, lo que importa es haber crecido el volumen de ventas en un 12%, porque es a largo plazo", subrayó Castaño. Pese a la recesión económica durante el 2002, el mercado cervecero creció en un 5.4%, pero al registrar Cervecería, un incremento mayor a éste, se deduce que la competencia no ha registrado un alza en sus ventas.
La empresa no proyecta exportar los productos nacionales, tal como lo había previsto tras la adquisición. Según Castaño esto no tendría sentido en cuestión de costos, sin la compra de las acciones de Cervecería Barú.
Igualmente, la porción de la fabricación de gaseosa que se realizaba en Chiriquí fue trasladada a la capital, para mejorar la eficiencia y lograr una mejor absorción en los costos.