La caída en ventas de Mitsubishi Motors Corp. (MMC) no mostró signos de disminuir en agosto, en tanto sus clientes continuaban preocupados por los problemas de calidad que se vieron renovados por un nuevo llamado el pasado miércoles de su afiliada de camiones para reparar casi 400,000 vehículos.
Las ventas de nuevos vehículos de MMC, sin incluir los modelos mini, se hundieron un 57% con respecto al año previo, a apenas 2,946 unidades en Japón, cayendo en más de la mitad por cuarto mes consecutivo.
MMC, que parece a punto de pasar a manos de Mazda Motor Corp., ha sido muy golpeada por la desconfianza de los consumidores tras revelarse que la empresa continuaba cubriendo defectos en sus vehículos tras haber prometido en el 2000 que nunca más incurriría en esas prácticas ilegales.
"Las condiciones de negocio de MMC son tan duras como ellos las hacen", escribió el analista de Deutsche Securities Tatsuo Yoshida en un reporte reciente, citando la falta de nuevos modelos de gran volumen y lazos débiles con DaimlerChrysler AG.
"Todo esto sólo puede resultar en consumidores desanimados, que no quieren comprar modelos de MMC, y exaspera a los distribuidores, llevándolos a abandonar las redes de venta de MMC", agregó. Los fiscales han relacionado dos accidentes fatales de camiones con la decisión de la compañía de ocultar problemas de calidad a las autoridades, por lo que han acusado a varios ex ejecutivos de MMC de negligencia y falsear reportes sobre sus productos.