El fabricante alemán de vehículos deportivos Porsche aumentó sus ventas en Norteamérica hasta 25.599 unidades de enero a agosto, un 11 por ciento más que en los ocho primeros meses del 2005, informó la compañía.
Sólo en agosto, las entregas bajaron un 12%, hasta 2.554 vehículos, aunque el productor consideró positivo el volumen de ventas "en el difícil entorno del mercado" automovilístico de EEUU y Canadá.
Porsche explicó que cayó la demanda de vehículos deportivos de la línea de producción 911, de la que se vendieron 990 automóviles, un 5, 5% menos que en agosto de 2005, y del todoterreno compacto de la línea Cayenne, cuyas entregas cedieron un 36, 3%, hasta 735 vehículos.