El director de Relaciones Económicas Internacionales de la cancillería chilena, Osvaldo Rosales, desmintió la afirmación del Premio Nóbel de Economía Joseph Stiglitz de que Chile había tenido que renunciar al control de los flujos de capitales a cambio del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
La afirmación -hecha por Stiglitz en un artículo de prensa y repetida en una conferencia en Bogotá- es "por una parte exagerada, y por otra injusta", dijo Rosales durante una presentación sobre los detalles del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos en el Banco Interamericano de Desarrollo.
Stiglitz había calificado al TLC Chile-EU como "una muestra clara de los riesgos que corre América Latina (al negociar con la potencia del norte) pues el país (austral) fue obligado a perder el manejo soberano de los flujos de capital".
222 El TLC entre Chile y EU concluyó en diciembre del año pasado y está pendiente de ratificación por los Congresos de ambos países.
Rosales explicó, en cambio, que Chile retuvo el derecho a controlar durante un mínimo de un año toda entrada o salida de capital de corto plazo, e incluso después de ese plazo lo podrá seguir haciendo pero el inversionista tendrá derecho entonces a apelar ante un panel de solución de controversias, contemplado en el TLC.
En todo caso, el reclamo del inversionista no podrá exceder el monto del capital, es decir, no podrá alegar lucro cesante o pérdida de beneficios, precisó. Esa materia fue una de las últimas en resolverse para concluir el TLC con Estados Unidos, y la negociación fue "dura y difícil", pero Chile consiguió retener un grado de control "relativamente no inferior" al que existía antes "en la práctica", dijo Rosales.
Stiglitz, un frecuente crítico de la globalización y de la política económica estadounidense, "escogió ver el vaso medio vacío, cuando nosotros lo vemos medio lleno", dijo Rosales. El TLC Chile-EU fue concluido en diciembre pasado, y está pendiente de ratificación por los Congresos de ambos países, lo cual se espera ocurrirá en el curso de este año.
Una vez entre en vigor, Rosales dijo que la estimación "inicial y estática" es que las exportaciones chilenas hacia Estados Unidos aumentarán en unos 600 millones de dólares.