Llama la atención cómo Minera Panamá, S.A. informó a los internos de su engranaje hacia su empresa madre, Inmet Mining Corporation, que la fecha estimada del anuncio de aprobación de su Estudio de Impacto Ambiental sería en septiembre próximo. Esto porque quizás esta fecha no debería ser posible de pronosticar por nadie, pues las autoridades están en plena etapa de evaluación del histórico informe.
Aun así, y con los pedidos de una moratoria a las minas a cielo abierto en Panamá de parte de los ambientalistas, algunos comunicadores sociales esperamos ver un trabajo profesional de revisión y apegado a todos los términos legales de parte de la ANAM sobre el documento. Que se rinda un informe completo que satisfaga las dudas de aquellos que se dedicaron a cuestionar el estudio. Esto sin apuros, sin temor a que está llegando septiembre.
Minera Panamá, S.A. asegura que todo estará bajo control y que tecnológicamente el posible proceso de extracción de cobre en su mina, se daría sin problemas, igual que si fuera en Canadá. Este protocolo y semejante seguridad, no puede verse empañado por un proceso “contra el tiempo”, sino de que se logre satisfacer las dudas de la sociedad civil, esto realmente estamparía en los panameños ese lema que la compañía replica por doquier: “queremos hacerlo bien”.