LOS DOS cisnes hallados muertos en las aguas del río Vístula, a su paso por la ciudad polaca de Torun, estaban contaminados con el virus de la gripe aviar, en lo que supone los primeros casos de esta enfermedad en Polonia.
Según informó en rueda de prensa el ministro de Agricultura polaco, Krzysztof Jurgierl, las dos aves fueron encontradas el pasado 2 de marzo en el centro de deportes acuáticos de la ciudad de Torun, situada a orillas del Vístula.
Tras un examen previo llevado a cabo por los veterinarios locales, las aves muertas fueron enviadas al Instituto Estatal de Veterinaria de la ciudad de Pulawy donde se detectó que murieron por culpa del virus de la gripe aviar.
Jurgierl precisó que, con el fin de establecer si el virus que mató a los cisnes es el H5N1, el más peligroso, ya que puede afectar a los humanos, las aves contaminadas fueron enviadas a un laboratorio del Reino Unido que se ocupa de esos análisis por encargo de la Unión Europea.
El centro británico dará a conocer los resultados de los análisis a mediados de la próxima semana, pero las autoridades polacas han puesto en práctica toda la normativa establecida por la Unión Europea para impedir la expansión del virus.
Hasta ahora el territorio de Polonia estaba libre de la gripe aviar, aunque se detectaron casos de esa enfermedad en territorio alemán apenas a un kilómetro y medio de la frontera polaca.
El Ejecutivo comunitario ha determinado la creación de zonas de protección (tres kilómetros en torno al brote) y de vigilancia (en un radio de 10 kilómetros) donde se restringe el traslado de aves y carne y se adoptan otras medidas de seguridad reforzada.
Actualmente nueve países de la UE (Grecia, Austria, Italia, Alemania, Eslovenia, Eslovaquia, Francia, Hungría y Suecia) han detectado el H5N1 en aves silvestres. La fiebre aviar apareció en el continente asiático.
Virus de la fiebre aviar continúa infectando a Europa
La semana pasada se detectó el primer caso en un gato, lo que eleva la gravedad de la enfermedad.