Vivendi Universal , lá segunda compañía mundial de medios, vivió ayer un repunte de más de 20% en el precio de sus acciones, luego de que la compañía perdió la semana pasada el 45% de su valor de mercado en sólo tres días.
Los comentarios optimistas del nuevo presidente ejecutivo de Vivendi sobre su flujo de caja y los informes de que el titán de los medios está en conversaciones con la británica Vodafone sóbre cómo salir del portal de Internet que poseen en forma conjunta, Vizzavi, impulsaron la acción de Vivendi. Sus títulos cerraron con alza del 22.47% en la Bolsa de París, a 11,39 euros.
Los inversores simplemente recompraban la acción después de que las preocupaciones por la deuda de la compañía condujeran la semana pasada a una ola de ventas que eliminó cerca de 7,000 millones de dólares de la capitalización de mercado de Vivendi.
"Vivendi es una lotería. Los comentarios de Fourtou han dando a la gente motivos para recomparar la acción después de la masacre de la semana pasada", comentó un destacado operador de acciones en París.
Jean Rene Fourtou fue designado presidente ejecutivo de la compañía después de Jean-Marie Messier fuera derribado por un golpe de la junta de directores, que se encontraba preocupada por el alto costo de la expansión de Vivendi hacia los negocios de cinematografía y múscia.
Fourtou dijo el domingo que confía en que podrá sacar a la empresa de su crisis de liquidez. El ejecutivo dijo en una carta dirigida a los accionistas y a los empleados que Vivendi evadiría una crisis de efectivo a través de un acuerdo de financiamiento de 2,000 millones de euros con un grupo de bancos, que deberá ser finalizado para fines de septiembre.
Los analistas dijeron que la confianza de Fourtou en que logrará su propósito condujeron a un alza en la acción, que había estado cayendo semana tras semana después de que sus ejecutivos advirtieran que el grupo enfrentaba "problemas de liquidez" y que las firmas calificadoras de riesgo recortaran sus recomendaciones para la compañía a "basura", o un nivel de alto riesgo.
"El tono del mensaje sugiere que Vivendi está seguro de que podrá conseguir el financiamiento, y ese es el acontecimiento clave que necesita ocurrir para resolver su crisis de corto plazo", comentó Mark Harrington, analista de medios de JP Morgan.