Pese a que Delta Air Lines se declaró en quiebra, la compañía lanzó una política inversionista que busca salir a flote.
La empresa, que es la tercera compañía más grande de Estados Unidos, se acogió al amparo que dicta la ley 11.
No obstante, las operaciones comerciales no serán afectadas y seguirán aceptando boletos, reservaciones, además de reembolsos y cambios. Igualmente, el programa de Delta SkyMiles tampoco sufrirá cambios.
Los clientes pueden continuar disfrutando de la oportunidad de ganar y canjear millas en los miles de vuelos ofrecidos, y la vasta red de Delta a través de sus alianzas globales con otras aerolíneas.
Entre las acciones a tomar por la aerolínea está la implementación de vuelos de Atlanta con destino a Río de Janeiro, Managua y Santa Lucia, de igual manera se implementará vuelos de New York hacia Buenos Aires a finales de este año.
Representantes en Panamá agregaron que buscan a través de estas acciones salir de la crisis financiera.