La falta de impulsos y la tranquilidad habitual de agosto en el parqué neoyorquino fueron reemplazadas este año por fuertes sacudidas, que provocaron que la segunda semana del mes fuera una de las más volátiles jamás vividas en Wall Street.
Entonces el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, encadenó por primera vez en su historia cuatro jornadas con movimientos superiores a los 400 puntos.
El nerviosismo entre los inversores neoyorquinos se despertó durante el exasperante debate en el Congreso de Estados Unidos para elevar el límite de endeudamiento del país, que dejó al Estado al borde de la suspensión de pagos el pasado 2 de agosto, cuando finalmente se llegó a un pacto de última hora.
Las larguísimas negociaciones para acometer reducciones en el déficit del país al tiempo que aumentar su techo de gasto público llevaron a que la agencia de calificación Standard & Poors degradara la nota de la deuda de EE.UU. de "AAA", la máxima posible, a "AA+", la primera rebaja para la primera potencia mundial en la historia.
Esas noticias, unidas a los persistentes temores sobre la crisis de deuda en la zona euro y los continuos datos que señalan a una ralentización en la recuperación económica en EE.UU., despertaron otra vez los fantasmas de 2008 y los analistas volvieron a hablar de la posibilidad de una nueva recesión.
Ése ha sido el agitado panorama de agosto, que ha provocado que el Dow Jones haya caído con fuerza las tres primeras semanas del mes (el 5,75 %, el 1,53 % y el 4,01 %), un desplome que se ha visto mitigado por el ascenso del 4,32 % acumulado la semana pasada.
Pero ese avance semanal no ha podido evitar que el principal índice del parqué neoyorquino haya acumulado durante este mes una contundente caída del 4,36 %, que supone su retroceso más pronunciado en un mes de agosto en diez años.
Pese al duro viaje de estos días por el parqué neoyorquino, el Dow Jones consiguió encadenar hoy su cuarto avance consecutivo con un ascenso del 0,46 %, que le sirvió para cerrar en 11.613,53 unidades, lo que supone que ha recuperado las ganancias en términos anuales que había perdido en las últimas semanas.
Así, ese indicador se encuentra un 0,31 % por encima del nivel de cierre del último día de 2010, pero todavía está lejos de los números verdes del primer trimestre del año, cuando el Dow Jones acumulaba un avance del 6,4 % desde el inicio de 2011.
El ascenso de esta última jornada del mes se produjo en un día marcado por la decisión del Departamento de Justicia de interponer una demanda para bloquear el acuerdo de AT&T para comprar T-Mobile USA, que asciende a 39.000 millones de dólares, ya que lo considera una violación de la ley antimonopolio en este país.
El inesperado anuncio llevó a una caída del 3,85 % en las acciones de AT&T, que lideró así el lado negativo del Dow Jones, al tiempo que su principal competidora y actual líder del mercado de telefonía móvil del país, Verizon, cedió el 0,4 %.
Por el contrario, el anuncio generó una fuerte subida del 5,92 % en las acciones de Sprint Nextel, tercera operadora del país, que habría perdido capacidad para competir a raíz de la fusión entre la segunda y cuarta operadoras del país.
Los inversores neoyorquinos hicieron oídos sordos este miércoles a la noticia de que el sector privado estadounidense creó 91.000 empleos en agosto, por debajo de lo esperado por los analistas, según Automatic Data Processing (ADP), en unos datos que suponen un adelanto al esperado informe de creación de empleo que dará a conocer el viernes el Departamento de Trabajo de Estados Unidos.
Los operadores decidieron fijarse más en el aumento del 2,4 % en julio de los pedidos a las fábricas de EE.UU., según el Departamento de Comercio, para poder terminar con tono alcista el que ha sido un duro mes para Wall Street y los mercados de valores mundiales en general.