La Bolsa de Nueva York comenzó ayer la semana con un descenso del 0.46% en su principal índice, el Dow Jones de Industriales, debido a una toma de beneficios de los inversores, que esperan la publicación de datos empresariales y la reunión de la Reserva Federal.
Un cuarto de hora después de la apertura del mercado, el Dow Jones descendía 43.3 puntos y se situaba en 9,326.77, mientras que el selectivo S&P 500 bajaba el 0.53% para rondar los 1,005 puntos.
El mercado electrónico Nasdaq, la bolsa de valores de mayor volumen de negociaciones por hora del mundo, descendía el 0,38% y restaba 7.52 unidades, por lo que se situaba en 1,992.73 puntos.
Los analistas entienden que este arranque a la baja responde a una toma de beneficios por parte de los inversores, después de que la semana pasada alcanzara su nivel más alto en lo que va de año. El imprevisto descenso mensual de una décima en la tasa de desempleo en Estados Unidos contribuyó el viernes pasado a ese avance, que dejó al Dow Jones a más de 9,370 puntos, su valor más alto desde primeros de noviembre, y al S&P 500 en 1,010 unidades, también su valor más elevado desde octubre. El dato alimentó el entusiasmo de quienes creen que la recesión, la más larga desde la II Guerra Mundial, está llegando a su fin.