La Bolsa de Nueva York vivió ayer una jornada errática y marcada por la indecisión ante una abrumadora publicación de datos macroeconómicos, pero ello no le impidió encadenar dos jornadas consecutivas de subidas, algo que no ocurría desde finales de abril.
El Dow Jones de Industriales, que es la principal referencia de Wall Street y agrupa a treinta de las mayores empresas cotizadas de Estados Unidos, acabó finalmente con un mínimo avance del 0.06%, después de haber alternado entre las ganancias y las pérdidas.
Esa misma evolución errática la vivieron ayer el selectivo S&P 500, que finalmente subió un 0.41%, y el indicador que mide la evolución del mercado electrónico Nasdaq, también con sede en Nueva York, que cerró con un ascenso del 0.96%.
Durante todo el día, los inversores anduvieron pendientes de la publicación de múltiples datos macroeconómicos, que, en general, dieron lugar a lecturas ambivalentes.
Así, se conoció que las empresas estadounidenses crearon 55,000 puestos de trabajo en mayo -lo que supone el cuarto mes consecutivo de crecimiento en el empleo- y que la semana pasada se presentaron 10,000 solicitudes de subsidio por desempleo menos que durante la anterior.