La Bolsa de Nueva York cerró ayer con un fuerte impulso al alza y su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, registró un avance del 1,31%, tras anunciarse que el desempleo en Estados Unidos disminuyó dos décimas en noviembre.
Al cumplirse la primera media hora de negociaciones, ese indicador bursátil, que incluye a treinta de las mayores empresas estadounidenses, avanzaba 135,88 puntos y se situaba en 10.502,03 unidades.
El selectivo S&P 500 ganó un 1,59% (17,51 puntos) y llegó a 1.117,43 unidades, mientras que el índice compuesto del mercado Nasdaq, donde cotizan numerosas empresas tecnológicas y de Internet avanzaron el 1,78% (38,67 puntos) y se situaron en 2.211,81 unidades.
El ánimo comprador se impuso en Wall Street después de que se conociera que el índice de desempleo en Estados Unidos bajó el mes pasado y se situó en el 10%, frente al 10,2% que alcanzó en octubre, según informó el Departamento de Trabajo de Estados Unidos.
Los inversores recibieron con entusiasmo la noticia de que la economía perdió en noviembre sólo 11.000 puestos de trabajo, lo que supone el menor número de empleos eliminados en Estados Unidos desde que empezó la recesión económica en diciembre de 2007 y es una cifra muy inferior a los 100.000 empleos que preveían los analistas.