Wall Street cerró ayer con fuertes pérdidas en una jornada marcada por las preocupaciones sobre Italia y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, acabó con una caída del 3,2 % arrastrado por el sector financiero.
Ese índice, que agrupa a treinta de las mayores empresas cotizadas en EE..UU, restó 389,24 puntos para terminar en 11.780,94 unidades, por debajo de la cota de las 12.000 unidades sobre la que se había mantenido en las dos últimas jornadas.
Cerraron con fuertes caídas el selectivo S&P 500, que perdió el 3,67 % (-46,82 enteros) hasta los 1.229,1 puntos, y el índice Nasdaq, que se dejó el 3,88 % (-105,84 puntos) hasta las 2.621,65 unidades.
El parqué neoyorquino cerró con esos marcados retrocesos en línea con las principales plazas financieras europeas, que vieron con gran preocupación cómo la rentabilidad de los bonos a diez años de Italia superaban el 7 % .
A las preocupaciones por Italia se unieron las de Grecia, donde las diferencias entre socialistas y conservadores hicieron posponer el nombramiento del nuevo primer ministro .
La difícil situación de Grecia e Italia propició que todos los sectores de Wall Street terminasen la jornada en terreno negativo, con el financiero a la cabeza, que se dejó el 4,63 % arrastrado por descensos como los de Morgan Stanley (-9,01 %), Goldman Sachs (-8,21 %) y Citigroup (-8,18 %) .
La caída de Goldman Sachs se produjo el mismo día en el que admitió que afronta demandas judiciales por su papel durante la crisis hipotecaria que suman en conjunto unos 15.800 millones de dólares, 30 veces más que la cantidad que admitió la entidad financiera hace tres meses.