ESTÁ previsto que del 9 al 13 de enero de 2006, en Washington, Estados Unidos, se reanudará el proceso negociador para un eventual TLC Panamá-EE.UU, en dificultades.
En este sentido, es muy importante evaluar las lecciones y experiencias que estos eventos económicos representan.
Respecto a Mar del Plata, algunas opiniones parten del supuesto que por el apoyo allí brindado, Panamá lograría concesiones de EE.UU. en el Tratado de Libre Comercio (TLC), que es exclusivo entre ambas naciones.
De partida, hay que destacar que los problemas trascienden a esa relación bilateral; y que EE.UU. no otorgará a nadie flexibilidades comerciales que le comprometan con terceros países.
Los debates hacia Hong Kong ya arrojan luces para reflexionar y tal conferencia debe servir para examinar cuidadosamente la perspectiva que finalmente podría tener el TLC Panamá-EE.UU. que, entre otros aspectos, está empantanado, especialmente por dificultades en asuntos agropecuarios.
Igual que en la anterior conferencia, Cancún-México 2003, se vislumbra un panorama incierto para el progreso de estas negociaciones en la Conferencia de Hong Kong.
La reconciliación de las posiciones divergentes no es tarea fácil, ni exclusiva de la diplomacia, ya que los intereses económicos son poderosos.