WorldCom encuentra cada vez más difícil evitar la quiebra, estimó su presidente, John Sigmore, en una entrevista publicada ayer en la edición electrónica de The Wall Street Journal.
Evitar pedir el beneficio de la protección de la ley de quiebras (concordato) "parece mucho más difícil" para el segundo grupo estadounidense de comunicaciones de larga distancia, en graves dificultades financieras, declaró Sigmore al periódico, luego que la firma anuló la entrega de dividendos por 72 millones de dólares. "Con el giro que toman las cosas, hemos concluido que no sería responsable" hacer ese pago, añadió Sigmore.
El gigante de las telecomunicaciones reveló a fines de junio -luego de una auditoría interna solicitada por la nueva dirección- el mayor fraude contable de la historia estadounidense, con 3,850 millones de dólares de gastos corrientes contabilizados como inversiones durante cinco trimestres. Esta manipulación había permitido a WorldCom declarar beneficios durante este periodo en vez de pérdidas.