La avalancha continua de malas noticias en torno al sector de las telecomunicaciones provocó ayer un derrumbe general de estos valores sin que los mercados hicieran matices entre operadores como el norteamericano WorldCom, en el centro de un nuevo escándalo, y los productores de equipos como el francés Alcatel.
La desconfianza de los mercados financieros hacia el sector desafía las capacidades de las empresas para darles seguridades.
El presidente de France Telecom, Michel Bon, subrayó que todo el mundo está de acuerdo en considerar que las telecomunicaciones son un sector que tendrá en los próximos años crecimiento importante, entre los más importantes de toda la economía.
Sin embargo, deploró, "los mercados valorizan ahora nuestras empresas mucho menos que sociedades tradicionales que tienen perspectivas de crecimiento más limitadas".
La acción de France Telecom perdió 8.02% ayer lo que elevó a 65% sus pérdidas en los últimos seis meses.
"La divulgación de WorldCom confirma que se han cometido irregularidades de contabilidad de una magnitud sin precedentes en los mercados públicos", dijo la SEC en un breve comunicado.
WorldCom, que obtiene un 89 por ciento de sus ingresos en Estados Unidos, anunció, además, que recortará 17,000 empleos, o más del 20 por ciento de su plantilla, a partir de mañana.